La morosidad en el sistema financiero no bancario alcanzó niveles récord en marzo de 2026, encendiendo alarmas sobre la capacidad de pago de los hogares argentinos. Según un informe de la consultora Eco Go, los préstamos clasificados como «irrecuperables» ya representan el 10,8% del total de la cartera, una cifra que cuadruplica los valores registrados hace apenas un año.
El deterioro afecta principalmente a la deuda contraída con billeteras virtuales, fintech y proveedores de crédito no tradicionales, donde la irregularidad total trepó al 27,5%. Esto significa que más de uno de cada cuatro pesos prestados por estas entidades presenta dificultades de cobro.
El salto de la morosidad
El análisis de las categorías de riesgo muestra un desplazamiento crítico en la salud financiera de los deudores:
- Créditos irrecuperables: El stock pasó de $177.000 millones a fines de 2024 a $1,54 billones en marzo de 2026.
- Situación normal: Los préstamos sin atrasos cayeron del 86% al 66,7% en el mismo periodo.
- Riesgo alto: Esta categoría ya explica el 9,9% del total de los préstamos no bancarios.
Hogares e ingresos bajo presión
El informe destaca que el 92% de este financiamiento está destinado a familias, reflejando el impacto directo de la crisis económica en el presupuesto doméstico.
- Endeudamiento total: Si se suma la deuda bancaria y no bancaria, el compromiso financiero de las familias asciende al 145,4% de su masa salarial mensual.
- Segmento informal: La situación es más grave para trabajadores independientes e informales, donde la deuda no bancaria equivale al 161% de sus ingresos mensuales.
A pesar de que el stock de crédito en términos reales se sitúa un 139,8% por encima de marzo de 2024, la tendencia actual es de caída. Tanto el crédito bancario como el no bancario acumulan cinco meses consecutivos de baja real, vinculados a la retracción del consumo y la menor capacidad de repago.
Jugadores del mercado y digitalización
El escenario muestra un cambio en el mapa de proveedores, con un avance sostenido de las plataformas digitales:
- Tarjeta Naranja: Se mantiene como líder, aunque su participación cayó del 44,7% al 37,7%.
- Mercado Libre: Consolidó su posición alcanzando el 14,8% del mercado no bancario.
- Banca Digital: En su conjunto (incluyendo firmas como Ualá), ya representa el 15,1% del financiamiento total del sector, ganando terreno frente a los proveedores tradicionales.
La morosidad general del sistema financiero ya superó los picos observados durante la pandemia, situándose en el 6,7% (frente al 6,1% de febrero de 2020), lo que confirma un escenario de fragilidad extrema en la cadena de pagos minorista.
