Una macabra historia de traición, ambición y muerte sumó un capítulo clave tras la detención en Tucumán de una mujer acusada de entregar a su exnovio para que fuera ejecutado por una banda de falsos policías. El brutal crimen de Marcos Nahuel Varas, de 30 años, ocurrió a mediados de abril en el conurbano bonaerense, pero el rastreo de la prófuga llevó a los investigadores hasta el norte del país.
La víctima era un exconvicto que había recuperado la libertad recientemente y acababa de cobrar una importante indemnización económica tras sufrir un accidente de tránsito, una suma de dinero que se convirtió en su sentencia de muerte.
El dinero como móvil del crimen
La investigación judicial determinó que la exnovia de Varas planificó el robo del botín y aportó datos precisos a una banda criminal para que lo emboscara. El detalle más escabroso que maneja la Justicia es que uno de los delincuentes que participó en la ejecución es la actual pareja de la mujer.
El asalto se concretó de manera implacable. Cuatro delincuentes armados y encapuchados interceptaron a Varas en la vía pública simulando un operativo policial. Tras golpearlo salvajemente, lo asesinaron de un disparo en la cabeza y huyeron con el dinero.
Fuga y detención en la capital tucumana
La misma noche del asesinato, la acusada abordó un colectivo de larga distancia y escapó hacia el norte para evadir los controles. Sin embargo, su fuga terminó ayer cuando efectivos policiales lograron rastrearla y detenerla de forma sorpresiva.
El arresto se produjo mientras la mujer se encontraba en un negocio de venta de cosméticos propiedad de su hermana, ubicado en la capital de Tucumán. La detenida ya fue puesta a disposición de los tribunales bonaerenses, y la causa avanza bajo la carátula de homicidio, mientras se busca determinar el paradero del resto de los integrantes de la banda.
