Un chofer que presta servicios para la plataforma de transporte privado Uber es intensamente buscado en la ciudad de Santiago del Estero tras haber sido acusado de cometer una estafa económica en perjuicio de un pasajero de avanzada edad. El incidente delictivo se produjo al momento de abonar la tarifa del traslado mediante el uso de canales electrónicos, circunstancia en la cual el conductor se valió de la vulnerabilidad tecnológica y la confianza de la víctima para transferirse una cifra sustancialmente mayor a la pactada por el servicio.
El hecho cobró notoriedad pública luego de que los familiares directos del jubilado decidieran visibilizar la maniobra en diversas plataformas virtuales y redes sociales, aportando como evidencia los comprobantes bancarios de la transacción y las imágenes del perfil del prestador. El damnificado reconoció haberle facilitado su dispositivo de telefonía móvil personal al chofer ante su propia dificultad para operar los sistemas de billeteras virtuales, un descuido que fue aprovechado por el conductor para desviar fondos de manera ilegítima hacia su cuenta particular.
Los detalles de la maniobra fraudulenta, el impacto de la denuncia pública y las acciones que esperan los damnificados se describen a continuación.
Mecánica del fraude informático mediante el uso de billeteras virtuales de proximidad
El modus operandi implementado por el acusado puso en evidencia los riesgos de seguridad a los que se exponen los adultos mayores frente al proceso de digitalización de los medios de pago urbanos. Según consta en el relato de la víctima, el valor real del viaje de transporte alcanzaba la suma de 2.000 pesos, un monto estandarizado por la aplicación para los desplazamientos dentro del radio céntrico de la capital.
La adulteración del monto ingresado en la aplicación financiera se estructuró bajo las siguientes condiciones:
- El pasajero entregó el control físico de su teléfono celular al chofer con la sesión de su billetera virtual previamente iniciada, confiando en la buena fe del trabajador para que realizara el cobro digital.
- El conductor, aprovechando la falta de supervisión directa y el desconocimiento del usuario, digitó un importe total de 10.000 pesos, multiplicando por cinco el valor real del pasaje devengado.
- La transacción se ejecutó de forma inmediata hacia una cuenta puente a nombre del prestador del servicio, quien completó el viaje y se retiró del lugar sin emitir el correspondiente comprobante de pago en papel ni advertir el excedente.
Exigencia de restitución del capital y la intervención de soporte de la plataforma
Los allegados al damnificado optaron por iniciar un escrache virtual preventivo con el propósito de forzar al chofer a recapacitar y efectuar la devolución del dinero extraído de forma indebida, antes de formalizar las presentaciones penales por estafa y defraudación informática ante la Unidad Fiscal de Turno. La difusión de los datos personales y el vehículo del chofer busca también alertar a la comunidad santiagueña y a otros usuarios mayores para evitar que se repitan maniobras de idéntica naturaleza en los servicios de traslado locales.
De forma complementaria, los familiares procedieron a reportar el incidente ante los canales de soporte técnico y el centro de atención al cliente de la empresa Uber, solicitando el bloqueo preventivo de la cuenta del conductor por violación de los términos de seguridad y conducta de la firma. Los usuarios de estas aplicaciones remarcaron la necesidad de que los sistemas de pago digital incorporen mecanismos de doble factor de autenticación o reconocimiento biométrico antes de procesar transferencias salientes, blindando las cajas de ahorro de los sectores más vulnerables de la población frente al abuso de confianza de terceros.
