Las autoridades gubernamentales de la República Bolivariana de Venezuela actualizaron de forma oficial el balance de daños humanos derivado de la secuencia de sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron la región central del país el pasado miércoles. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ratificó a través de la señal estatal VTV que la cifra total de víctimas fatales documentadas ascendió a 1.430 personas, reflejando el impacto del colapso de infraestructuras multifamiliares de gran porte en los centros urbanos de Caracas y los distritos costeros del estado de La Guaira.
El recuento sanitario consolidado por el comité de emergencia computa de manera complementaria un total de 3.238 heridos asistidos en las guardias hospitalarias, a la vez que reporta un piso de 3.100 núcleos familiares que debieron ser relocalizados de urgencia en la red de albergues temporales y centros de evacuados. El recrudecimiento de las estadísticas oficiales coincide con las manifestaciones de malestar y los reclamos públicos de los residentes locales hacia los esquemas de Defensa Civil, denunciando demoras logísticas y falta de insumos de remoción en los sectores de mayor densidad de escombros a tres días del desastre geológico.
La conformación de los escuadrones militares argentinos de ayuda, los insumos de campamento despachados desde la base de El Palomar y el mapa de intervención de las comisiones internacionales se describen a continuación.
Despliegue de la misión humanitaria militar argentina y su equipamiento de campaña
El Gobierno de la República Argentina materializó el despacho de una misión de asistencia humanitaria conformada por un contingente inicial de 26 efectivos de las Fuerzas Armadas, quienes partieron desde las instalaciones de la Base Aérea Militar El Palomar con destino directo al centro de operaciones caribeño. La comitiva militar, cuya partida fue formalizada por el vocero presidencial Adrián Ravier, se estructuró bajo un modelo operativo de sanidad autónoma que le permitirá montar puestos de atención médica de complejidad intermedia en las zonas desprovistas de servicios de red.
Los recursos tácticos y logísticos dispuestos por la flota aérea del Ministerio de Defensa abarcan las siguientes unidades:
- La movilización combinada de una aeronave Embraer de transporte de personal con capacidad para 40 plazas, una unidad pesada Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina afectada a la carga de materiales e insumos pesados, y un servicio especial de fuselaje ancho provisto por Aerolíneas Argentinas.
- El despacho de una unidad de ambulancia de alta complejidad equipada con instrumental de soporte vital avanzado, kits completos de farmacología de emergencia, sets de sutura y material de inmovilización ósea.
- El traslado de 134 carpas estructurales de alta resistencia climática, 48 kits de cocina comunitarios, colchones de campaña sanitarios, camillas plegables y sistemas industriales de aire acondicionado orientados a mitigar las temperaturas del entorno en los hospitales provisionales.
Coordinación del soporte multinacional y el estado de la red de asistencia sanitaria
El arribo del personal militar y médico argentino se acopló a la estructura de asistencia multinacional que se despliega de manera progresiva en el territorio izquierdo para reforzar las capacidades operativas locales. Las agencias de coordinación humanitaria coordinan en el terreno las tareas específicas de las brigadas de rescate e ingenieros civiles provenientes de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos, previéndose la incorporación formal de delegaciones técnicas de otras diez naciones durante el transcurso del fin de semana.
Los efectores de salud locales y las brigadas internacionales completaron un total superior a las 12.000 asistencias médicas ambulatorias en los puntos críticos de Caracas y La Guaira, enfocando los esfuerzos en la estabilización de pacientes con traumatismos severos, el tratamiento de cuadros de deshidratación por confinamiento y la contención epidemiológica en los centros de refugiados. La prioridad de los comités de crisis conjuntos radica en restablecer el flujo de agua potable y las comunicaciones satelitales en los cuadrantes donde los tendidos subterráneos sufrieron fracturas totales por el desplazamiento de las capas geológicas.
