El enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, advirtió ante el Consejo de Seguridad que el país afronta la amenaza más grave de retornar a un conflicto bélico generalizado desde la tregua acordada en 2022. La escalada militar por parte de los rebeldes hutíes se intensificó en los frentes internos y en las rutas del Mar Rojo, agravando un escenario social donde más de la mitad de la población padece inseguridad alimentaria aguda.
Escalada bélica, impacto regional y crisis humanitaria
El informe del organismo internacional detalla el deterioro de la situación y los principales ejes de preocupación:
- Enfrentamientos e impacto marítimo: las acciones de los insurgentes afectaron las zonas de Marib, Hadramaut y Mocha, registrándose también un incremento de las ofensivas contra el transporte marítimo comercial en el Mar Rojo y el golfo de Adén.
- Situación de emergencia alimentaria: el responsable de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, indicó que 6 millones de personas atraviesan la fase de «Emergencia», nivel previo a la condición de hambruna, debido a la parálisis económica y la destrucción de infraestructura.
- Detenciones y negociaciones: las autoridades de la ONU reclamaron la liberación inmediata de 73 trabajadores humanitarios y miembros de ONG retenidos por los hutíes. Paralelamente, continúan las gestiones para acordar el intercambio de más de 1.600 detenidos a causa del conflicto.
