Efectivos de la Gendarmería Nacional desbarataron un millonario cargamento de estupefacientes al incautar 57,719 kilogramos de cocaína de máxima pureza durante un control vehicular de rutina desplegado sobre la Ruta Provincial 30, a la altura de la localidad salteña de Joaquín V. González. El material ilícito, fraccionado en 76 paquetes rectangulares conocidos habitualmente como «ladrillos», se encontraba oculto en el interior del tanque de combustible de una camioneta que circulaba con sentido norte-sur y que tenía como destino final la ciudad de Monte Quemado, cabecera del departamento Copo, en la provincia de Santiago del Estero.
La maniobra de narcotráfico fue descubierta gracias a la pericia de los uniformados apostados en el puesto de control carretero, quienes detectaron anomalías mecánicas y contradicciones en el relato del conductor del rodado. Con la intervención de la Justicia Federal, las autoridades procedieron al secuestro total de la sustancia y del vehículo utilizado para el transporte, disponiendo además la detención inmediata del sospechoso bajo los cargos de infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes.
Indicios en el habitáculo y la hipótesis del bidón suplementario
El procedimiento de control de ruta derivó en la inspección detallada del automotor tras una serie de inconsistencias detectadas por el personal de la fuerza de seguridad:
- Al iniciar la entrevista de rigor en la calzada, los gendarmes percibieron una fuerte emanación de olor a combustible que provenía de forma directa del interior de la cabina de pasajeros.
- Los efectivos constataron que el conductor trasladaba un bidón plástico con nafta en el piso del habitáculo en lugar de ubicarlo en la caja de carga, una acción que el sospechoso no logró justificar ante las preguntas de las autoridades.
- La hipótesis criminalística señaló que la presencia del bidón obedecía a la notable reducción de la capacidad volumétrica del tanque principal de almacenamiento, ocupado casi en su totalidad por los panes de droga compactada, lo que obligaba al transportista a realizar recargas manuales en tramos cortos de su itinerario para evitar las paradas logísticas en estaciones de servicio.
Desarme del depósito de nafta y peritaje químico del cargamento
La confirmación del delito requirió la asistencia de testigos civiles y la remoción de las piezas mecánicas del chasis:
- Los investigadores de Gendarmería observaron que los pernos y tornillos de sujeción del tanque de combustible presentaban marcas de desgaste recientes, señas inequívocas de haber sido manipulados y removidos en las horas previas al viaje.
- Tras obtener el aval correspondiente por parte de la Unidad Fiscal Federal de Salta, bajo la dirección del Dr. Carlos Martín Amad, los uniformados procedieron al desmontaje completo del depósito de combustible en un área segura de la banquina.
- Del interior del tanque se extrajeron las 76 estructuras rectangulares perfectamente selladas para evitar la degradación de la sustancia por el contacto con el hidrocarburo. Las pruebas de campo y los reactivos químicos confirmaron que se trataba de cocaína, con un avalúo de mercado estimado por las fuerzas federales en 1.118 millones de pesos.
