Bloqueo naval en el Caribe: Estados Unidos incautó el séptimo petrolero vinculado a Venezuela

Bloqueo naval en el Caribe: Estados Unidos incautó el séptimo petrolero vinculado a Venezuela

En una nueva escalada del conflicto regional, el Comando Sur de Estados Unidos interceptó este martes 20 de enero de 2026 al buque petrolero «Sagitta» en aguas del Mar Caribe. Se trata de la séptima embarcación confiscada por las fuerzas estadounidenses desde que el presidente Donald Trump decretara una «cuarentena» marítima sobre el crudo venezolano en diciembre pasado.

La operación, denominada «Lanza del Sur» (Operation Southern Spear), busca asfixiar el comercio ilegal de hidrocarburos que Washington asocia con el régimen de Nicolás Maduro, cuya captura el pasado 3 de enero ha sumido a Venezuela en una compleja transición bajo tutela estadounidense.

El operativo contra el buque Sagitta

Según el informe oficial difundido por el Comando Sur en redes sociales, la intercepción se realizó sin incidentes durante las primeras horas de la mañana.

  • Identificación: El «Sagitta» operaba bajo una «flota fantasma», habiendo utilizado previamente banderas de conveniencia de Panamá y Liberia para evadir las sanciones internacionales.
  • Motivo de la incautación: La embarcación navegaba sin la autorización expresa de Washington, violando las restricciones impuestas por la Casa Blanca que prohíben cualquier movimiento de crudo venezolano no coordinado con sus autoridades.
  • Fuerzas participantes: El despliegue contó con el apoyo de la Guardia Costera, el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Justicia, bajo el mando de la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur.

El petróleo como eje de la estrategia de Trump

Tras la detención de Maduro, la administración Trump ha endurecido su postura, afirmando que Estados Unidos tiene el derecho de «tutelar» el proceso político y la riqueza energética de Venezuela. «Garantizaremos que el único petróleo que salga de Venezuela sea el que esté debidamente autorizado de forma legal», subrayó el Comando Sur.

De acuerdo con analistas internacionales, este bloqueo naval tiene dos objetivos claros:

  1. Reconstrucción: Utilizar los ingresos de la venta de crudo para financiar la transición política en Caracas, depositando los fondos en cuentas controladas por el Tesoro estadounidense.
  2. Seguridad: Impedir que los activos venezolanos sirvan para financiar a grupos considerados «narcoterroristas» o a aliados estratégicos como Rusia e Irán.

Antecedentes recientes de incautaciones

La captura del «Sagitta» se suma a una lista de operativos de alto impacto realizados en las últimas semanas:

  • 15 de enero: Incautación del petrolero Verónica, de bandera rusa, en el Caribe.
  • 9 de enero: Retención del buque Olinda, bajo el argumento de salida no autorizada de puerto venezolano.
  • 7 de enero: Intercepción del Bella 1 (anteriormente llamado Bella 1), vinculado a redes de exportación sancionadas.

Mientras Washington consolida su presencia naval con el portaaviones USS Gerald R. Ford en la región, la empresa estatal PDVSA intenta mantener canales de negociación para regularizar las ventas bajo el nuevo paradigma de control estadounidense.

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