“Campaña del miedo, del terror y con noticias falsas”

“Campaña del miedo, del terror y con noticias falsas”

   

De acuerdo con el Servicio Electoral de Chile (Servel), con el 88,8% de las mesas escrutadas, la opción “Apruebo”, obtuvo el 38%; Mientras que la opción de “Desapruebo” mantiene un 62% de los resultados contabilizados. Previamente, el presidente chileno compartió en su cuenta de Twitter, que había acudido a votar, y señaló que se trata de un hecho “histórico”.

La reforma constitucional buscaba que Chile sea considerado un Estado “plurinacional”; donde los indígenas tengan los mismos derechos para opinar sobre asuntos que les afecte. Así como otras reformas en el tema del aborto o el derecho a la vivienda; así como un cambio estructural en el sistema judicial y la desaparición del Senado, para convertirse en una Cámara de Representantes.

“El pueblo chileno no quedó satisfecho con la propuesta de Constitución y, por ende, ha decidido rechazarla de manera clara en las urnas”, indicó en su momento el presidente, Gabriel Boric.

En una segunda parte de este artículo especial, a modo de análisis de este escenario actual, el poeta y teólogo chileno Pedro Pablo Achondo Moya sigue con su mirada, puesta en cuáles pueden ser los factores que expliquen este rechazo “al cambio”, “a la transformación”, “a la reforma”.

“En esta desproporción entre una campaña y otra. Porque el texto, necesitaba más tiempo para ser masticado. Con mucha manipulación de ideas, hasta el punto que corrían versiones adulteradas del texto, donde teníamos que hacer un trabajo de hormiga para desmentirlas. Una campaña del miedo, del terror y con noticias falsas”, indicó primeramente.  

Porcentajes: 62% de un contundente “No”
El porcentaje del desapruebo también es uno de los factores que merece análisis, ya que fue cerca del 62% en la negativa. Algo que sorprendió e impactó, “y que todavía algunos siguen sin poder entender. Dentro de ese porcentaje, hay mucha diversidad también. Hay un espectro hay, que se debe comprender y observar. Ahora hay que ver qué va a pasar ahora, probablemente los partidos políticos van a presentar una propuesta constitucional alternativa, escrita entre ellos ya no con la ciudadanía. Igual el texto está, la gente puede tener acceso a él. Ojalá que nos sirva para otra propuesta, que no sea menos”.

“Los problemas siguen siendo los mismos. Con apruebo o rechazo, la gente necesita del agua y no tiene acceso a ella; Hay una salud pública muy precaria, y la gente necesita sanarse. Entonces, el problema está instalado, el tema es que probablemente el mecanismo de resolución no fue el adecuado. Dentro del 38% que dijimos que sí, nos pareció un camino histórico y necesario. Hay que esperar, se trata de un proceso muy largo, de mecanismos de transformación que van a llevar su tiempo, nadie espera que en cuatro años este país cambie. Pero que se instalen por lo menos las políticas públicas, los mecanismos necesarios y las ideas para que vayamos avanzando”, subrayó.

Sobre la lectura del contundente “no” y al ser consultado si podría estar relacionado con un miedo al cambio, al futuro, mencionó: “Yo creo que sí, eso está en un país que cambia poco. Estoy pensando en países que son más pluriculturales, en donde hay más pueblos indígenas, donde los temas son más diversos. Chile en general no, ahora estamos viviendo algunos movimientos fundamentales, y de alguna manera las luchas se han ampliado, y han aparecido otros temas en la palestra público. Pero en lo general no es lo común. Pero también empatizó con el ciudadano común, que está atemorizado, que no quiere que cambien tantas cosas porque es una incertidumbre. Porque había un riesgo en ese apruebo de la reforma, pero desde mi punto de vista era un riesgo que valía la pena tomar porque habían cosas interesantes”.  

“No sé cómo va a seguir esto ahora, no sé qué va a pasar. Ahora hay mucha desconfianza en los políticos. Es bien complejo el escenario”, añadió. 

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