El presidente de China, Xi Jinping, presentó un Plan Global de Cooperación en Inteligencia Artificial con el objetivo de posicionar a su país como el principal referente internacional en el desarrollo, regulación y acceso a esta tecnología. El anuncio, realizado durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) en Shanghái, plantea un modelo de integración multinacional en respuesta a las crecientes restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de tecnología crítica.
Ejes de la propuesta y búsqueda de un modelo alternativo
La iniciativa china busca construir una red de cooperación que facilite el intercambio tecnológico, el acceso a infraestructura de cómputo y la creación de estándares comunes, con especial énfasis en las economías emergentes de Asia, África y América Latina. Desde Beijing argumentaron que la inteligencia artificial no debe ser un dominio exclusivo de pocas potencias o corporaciones, ofreciendo compartir conocimientos para reducir la brecha tecnológica global frente al esquema de control de semiconductores impulsado por Washington.
Competencia geopolítica y definición de normas globales
El movimiento consolida a la inteligencia artificial como un terreno central de disputa económica, militar y diplomática entre las dos mayores potencias globales. Frente a las legislaciones de la Unión Europea y el modelo estadounidense apoyado en el sector privado, China busca establecer un marco multilocal con fuerte presencia estatal en la gobernanza tecnológica. De este modo, la propuesta busca definir las reglas regulatorias y los criterios de distribución de los beneficios de la inteligencia artificial para las próximas décadas.
