El gobierno de Javier Milei iniciará el mes con una jornada de alta conflictividad gremial tras la convocatoria impulsada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA). La medida de fuerza consistirá en un paro de actividades de 24 horas que afectará los turnos mañana, tarde y vespertino en los establecimientos de educación pública de todo el país.
El cese de tareas coincidirá directamente con el reinicio del ciclo lectivo tras el receso escolar de invierno en diversas jurisdicciones del territorio nacional. Entre las demandas centrales planteadas por la conducción sindical se destacan la apertura de la paritaria nacional del sector, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el incremento de la inversión en el sistema educativo público.
A la protesta gremial de los trabajadores de la educación se sumará la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) mediante jornadas de movilización y paros en dependencias públicas, afectando la atención normal en organismos administrativos. Por su parte, el Ministerio de Capital Humano adelantó que implementará mecanismos de control en las instituciones educativas con el objetivo de resguardar el dictado de clases y el dictamen de servicios mínimos durante la jornada.
