La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni sumó este miércoles los primeros testimonios clave en los tribunales de Comodoro Py. Claudia Sbabo, una de las jubiladas que figura como acreedora del funcionario, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita y deslindó responsabilidades sobre los detalles técnicos de la operación inmobiliaria que permitió al ministro coordinador adquirir un departamento en el barrio de Caballito.
Sbabo afirmó ante la justicia que la transacción fue gestionada directamente por su hijastro, Leandro Miano, y por Pablo Martín Feijoo, hijo de Beatriz Viegas (copropietaria del inmueble). Según su relato, ella aportó el capital para la compra inicial de la propiedad en mayo de 2025, pero dejó el manejo del negocio en manos de sus familiares. La mujer detalló que percibe una jubilación de $350.000 y que la oportunidad de inversión surgió a través de Feijoo, quien es señalado como un allegado cercano a Adorni.
La propiedad en cuestión, un semipiso de cuatro ambientes ubicado en la calle Miró al 500, fue vendida al jefe de Gabinete en noviembre de 2025 bajo condiciones que despertaron el interés de la justicia: un adelanto de 30.000 dólares y un saldo pendiente de 200.000 dólares a pagar en un año, sin intereses. Esta cifra final representa casi la mitad del valor de mercado al que la propiedad había sido publicada originalmente.
El avance de la causa pone el foco en la figura de Pablo Martín Feijoo, quien visitó la Casa Rosada un mes antes de concretarse la venta del inmueble. Feijoo, socio en una constructora y encargado de las gestiones previas de la propiedad, está citado a declarar como testigo el próximo 22 de abril. Mientras tanto, la justicia continúa analizando si las condiciones de financiamiento otorgadas al funcionario se ajustan a una operación de mercado lícita o si presentan irregularidades vinculadas a su cargo público.
