El interbloque de senadores nacionales del peronismo brindó una conferencia de prensa para repudiar la maniobra parlamentaria que este jueves dejó sin quórum la sesión en la Cámara Alta, impidiendo el tratamiento del pedido de interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Desde la bancada opositora acusaron a La Libertad Avanza y a sus bloques aliados de aplicar una «interpretación torcida de la Constitución» con el propósito deliberado de blindar al funcionario frente a los requerimientos del Poder Legislativo. Pese al freno impuesto en el recinto durante la jornada, los legisladores justicialistas advirtieron que el trámite parlamentario continuará su curso habitual y regresará al hemiciclo en el corto plazo.
La postura fijada por el bloque opositor, las críticas a la estrategia reglamentaria del gobierno nacional y los próximos pasos del proyecto de resolución se detallan a continuación.
Cuestionamientos a la maniobra oficialista y la distorsión de las mayorías
Durante el contacto con los medios de comunicación en los pasillos del Congreso, los referentes del bloque justicialista expresaron su enérgico rechazo a la decisión del frente gobernante de no aportar el número mínimo de legisladores requerido para habilitar el debate. Según manifestaron los voceros del espacio, el oficialismo nacional apeló a un mecanismo de alteración de los preceptos constitucionales referidos a las mayorías parlamentarias —pretendiendo instalar la necesidad de alcanzar los dos tercios de los votos en lugar de una mayoría simple— con el único fin de salvar al titular de la jefatura de Gabinete de enfrentar el escrutinio de la oposición.
La dirigencia peronista remarcó que esta táctica representa una elusión directa de las responsabilidades de control establecidas en la Carta Magna. En ese sentido, señalaron que la ausencia de los senadores libertarios y del PRO en sus bancas constituye un acto de protección política explícita hacia el ministro coordinador, clausurando el derecho de la ciudadanía a escuchar las explicaciones oficiales sobre los recientes escándalos que lo involucran.
Continuidad del trámite en comisiones y el posterior paso al recinto
Más allá de la imposibilidad de avanzar con el emplazamiento durante la sesión fallida de este jueves, el bloque opositor transmitió firmeza respecto a la viabilidad del proceso institucional. Los representantes legislativos aclararon que el proyecto de interpelación no ha perdido vigencia ni estado parlamentario, sino que se encuentra formalmente alojado en la órbita de las comisiones de trabajo del Senado para su respectivo análisis técnico.
En base al reglamento interno del cuerpo, la hoja de ruta trazada por el justicialismo para los próximos días contempla las siguientes instancias formales:
- Agilizar el debate de los fundamentos de la citación en el marco del trabajo en comisión.
- Avanzar con la firma del dictamen correspondiente (despacho) que apruebe el proyecto de resolución.
- Girar el expediente de manera directa al recinto del Senado una vez que el despacho cuente con el aval reglamentario, forzando nuevamente al oficialismo a dar el debate público frente a la citación obligatoria del funcionario.
