El Reino Unido rechazó la protesta formal de Argentina por la navegación del HMS Medway en el Atlántico Sur

El Reino Unido rechazó la protesta formal de Argentina por la navegación del HMS Medway en el Atlántico Sur

El Gobierno del Reino Unido desestimó de forma categórica la queja diplomática presentada por el Poder Ejecutivo argentino a raíz del desplazamiento de una embarcación militar británica por aguas bajo jurisdicción nacional. La Cancillería argentina, bajo la conducción del ministro Pablo Quirno, había formalizado una nota de enérgico repudio institucional tras detectarse que el patrullero oceánico HMS Medway —unidad asignada permanentemente a la estación naval de las Islas Malvinas— atravesó el mar territorial e inmediaciones de las costas de Santa Cruz y Tierra del Fuego a comienzos de julio sin haber cumplido con las notificaciones mandatorias fijadas por los tratados bilaterales vigentes.

La respuesta de la administración británica no solo rechazó los argumentos esgrimidos por Buenos Aires, sino que escaló la tensión mediante la entrega de una contraprotesta diplomática formal a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza. El Foreign Office sostuvo que la tripulación del HMS Medway operó en estricto cumplimiento del derecho internacional y bajo el amparo de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). De acuerdo con los fundamentos británicos, el paso del navío militar encuadra en el principio de paso inocente, el cual faculta a naves de guerra extranjeras a realizar un tránsito continuo y rápido por el mar territorial de otros Estados siempre que la travesía no implique actividades hostiles ni ejercicios de fuego operativo. Londres aseguró, además, haber cursado avisos informativos previos mediante su sede diplomática en la capital argentina, una versión que el Gobierno nacional objeta al calificarla como comunicaciones informales e insuficientes que vulneran los mecanismos de confianza mutua del Acuerdo de Madrid II.

El incidente reactivó el cruce de declaraciones en un escenario de especial sensibilidad, exacerbado en los últimos días por cánticos y banderas alusivas a la soberanía de las Malvinas durante las instancias finales de la Copa del Mundo de fútbol, lo que motivó quejas adicionales del Foreign Office respecto a pronunciamientos públicos de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Mientras que el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas argentinas confirmaron que continuarán el monitoreo y control de los espacios marítimos mediante el Comando Conjunto Marítimo, las autoridades locales evalúan elevar las correspondientes reservas ante organismos multilaterales. Por su parte, el HMS Medway completó su itinerario logístico con destino a la localidad portuaria de Punta Arenas, en Chile, donde prevé la realización de tareas ordinarias de reabastecimiento y mantenimiento de sistemas navales.

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