La promulgación del sufragio femenino se erige como el hito institucional más trascendente en la trayectoria política de María Eva Duarte de Perón. Nacida en Los Toldos en 1919 y formada en el ámbito de las artes escénicas, Evita redefinió el rol de la mujer en el espacio público argentino a partir de 1946, tras asumir la vanguardia de las demandas de los derechos civiles e incorporar plenamente a la ciudadanía femenina a la vida democrática del país.
Desde la asunción de Juan Domingo Perón, impulsó con vehemencia una campaña legislativa y social para plasmar en ley una histórica reivindicación. Su firme liderazgo derivó en la sanción de la Ley 13.010 en septiembre de 1947, normativa que otorgó a las mujeres argentinas el derecho a votar y ser elegidas para cargos públicos en igualdad de condiciones respecto de los varones, un derecho que se ejerció por primera vez a nivel nacional en los comicios de 1951.
La creación de este marco legal sentó las bases para la fundación del Partido Peronista Femenino y abrió el camino para el ingreso de las primeras legisladoras y dirigentas al Congreso Nacional. A través del voto femenino y de la posterior obra desarrollada en la Fundación Eva Perón, consolidó una impronta política que trascendió su prematuro fallecimiento en 1952, convirtiendo la igualdad del derecho al sufragio en la columna vertebral de su legado histórico.
