Fallecimiento de Sor María Assumpta de Jesús, fundadora y primera priora del Monasterio Madre de Dios en Añatuya

Fallecimiento de Sor María Assumpta de Jesús, fundadora y primera priora del Monasterio Madre de Dios en Añatuya

La Diócesis de Añatuya comunicó con profundo pesar el fallecimiento de Sor María Assumpta de Jesús, O.P., religiosa perteneciente a la Orden de los Predicadores (Dominicas) y pilar fundamental en el establecimiento de la vida contemplativa en la provincia de Santiago del Estero. Las autoridades eclesiásticas locales y la comunidad monástica rindieron homenaje a su trayectoria de más de ocho décadas de consagración religiosa, signada por la oración intercesora y el servicio eclesial.

Los aspectos más destacados de su biografía espiritual y las honras fúnebres programadas se detallan a continuación:

Trayectoria e hito fundacional en Santiago del Estero

Sor María Assumpta de Jesús nació en Madrid, España, el 11 de febrero de 1925, e inició formalmente su camino de fe al profesar sus votos religiosos el 8 de diciembre de 1945. En el año 1980, atendiendo al llamado de la misión pastoral en el norte argentino, integró el contingente de monjas dominicas españolas que arribó a la Diócesis de Añatuya con el propósito de erigir el Monasterio Madre de Dios. Su liderazgo dentro de la comunidad la llevó a ser designada como la primera priora del establecimiento, convirtiéndose desde entonces en una referente de la vida monástica basada en el silencio, la contemplación y el acompañamiento espiritual a los fieles de la región.

Exequias y sepelio en la sede monástica

El deceso de la religiosa se produjo durante la mañana del miércoles 10 de junio. Ante esta pérdida, el obispado local invitó a las parroquias, movimientos apostólicos e instituciones religiosas a celebrar la Santa Misa en sufragio por su eterno descanso. De acuerdo con el cronograma oficial, la misa de exequias se programó para este jueves 11 de junio a las 9:30 horas en las instalaciones del Monasterio Madre de Dios de Añatuya, procediéndose posteriormente a la inhumación de sus restos mortales en el cementerio ubicado dentro del propio predio conventual.

Compartir