La investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman sumó una resolución judicial de alto impacto. El juez federal Julián Ercolini dictó el procesamiento de la exfiscal Viviana Fein, quien estuvo al frente del caso durante sus primeras horas en 2015. La Justicia la acusa de encubrimiento agravado al considerar que su gestión permitió una «grave contaminación» de la escena del hecho en el departamento de las torres Le Parc, en Puerto Madero.
La medida se basa en el dictamen del fiscal Eduardo Taiano, que sostiene que el accionar de Fein derivó en la pérdida de evidencias que resultaban clave para determinar las circunstancias de la muerte del entonces titular de la UFI-AMIA.
Más de 80 personas en la escena
El eje central de la acusación judicial apunta al descontrol que se vivió en el departamento durante la madrugada del 19 de enero de 2015:
- Circulación masiva: Según la Justicia, se permitió el ingreso de más de 80 personas al inmueble sin una identificación adecuada ni el uso de trajes de bioseguridad obligatorios para preservar el lugar.
- El baño como foco crítico: El dictamen destaca que la zona donde fue hallado el cuerpo fue la más afectada por este tránsito, lo que impidió recolectar rastros e indicios «limpios» de huellas o ADN.
- Negligencia inicial: Se le recrimina a Fein una demora injustificada en su arribo al lugar y la falta de directivas claras hacia el personal de seguridad y pericial para cercar la zona.
La defensa de Fein ante Comodoro Py
La exfiscal rechazó las imputaciones durante su declaración indagatoria y defendió su desempeño ante el juez Ercolini. Sus principales argumentos fueron:
- Ingreso escalonado: Aseguró que el video de la inspección demuestra que las personas no estuvieron juntas en el baño al mismo tiempo, sino que accedieron de forma organizada por sus funciones.
- Falta de precisión en la acusación: Fein desafió a los peritos actuales al señalar que «nadie describe cómo se contaminó o qué faltó específicamente» en la recolección de pruebas.
- Confianza profesional: Afirmó haber trabajado con expertos de trayectoria y sostuvo: «Yo sé quién soy y cómo he actuado».
Este nuevo procesamiento reaviva la controversia sobre la cadena de custodia y los procedimientos iniciales en uno de los casos más sensibles de la historia judicial argentina reciente. La resolución de Ercolini marca un quiebre, al pasar de considerar el accionar de la fiscalía como una serie de errores procesales a categorizarlo como una maniobra delictiva de encubrimiento.
