«Hay que hacer algo porque después puede ser peor»

«Hay que hacer algo porque después puede ser peor»

Los periodistas volvieron a encontrarse en vivo e hicieron un llamado de unión en contra del accionar del Presidente; coincidieron en que “hay que ponerle un punto”.

Las acusaciones del presidente Javier Milei contra el periodista Jorge Lanata -a quien llamó “mentiroso” y acusó de recibir “sobres” por parte de la política- llegarán a la Justicia este miércoles, según confirmó el conductor de Radio Mitre. “No me interesa el juicio ni la reparación; si el Presidente se retractara, yo no haría nada, pero no lo veo en su carácter”, expresó en diálogo con Marcelo Longobardi en Radio Rivadavia.

El apoyo en contra de las declaraciones del jefe de Estado hizo que ambos volvieran a juntarse luego de una pelea que data de 2021, cuando compartían espacio radial y protagonizaban un pase todas las mañanas. Si bien no mencionaron el tema, sí marcaron la necesidad de que el periodismo “se una” para ponerle un punto a este tipo de actitudes. “Recién pasaron cuatro meses de gobierno, imaginate en dos años. Hay que ponerle un punto y no esperar más”, argumentó Lanata.

Y agregó: “¿Qué se puede hacer? No tengo idea, pero hay que hacer algo ahora porque después puede ser peor, nadie piensa que esto va a mejorar. Muchos te dicen: ‘Él es así’ y no, es un hombre grande. No nos podemos conformar con que ‘es así’”.

Al mismo tiempo, publica La Nación, se refirió a que hay un sector del periodismo “acrítico respecto de Milei” al que da “vergüenza ajena” escuchar. “En algún momento se va a terminar, como pasó antes. Siempre hubo oficialismo de última hora que después se diluyó”, consideró al deslizar una crítica hacia las gestiones anteriores. En esta misma línea, habló sobre los gobiernos de Cristina y Néstor Kirchner, y los comparó con el del actual Presidente. “Él [Milei] tiene algunas cosas parecidas a los Kirchner en cuanto a que, frente a un tema, dobla la apuesta. Nadie duda de su honestidad, pero en la personalidad hay cosas que sí son comparables”, detalló.

“No lo veo dictatorial; es monárquico y se comporta como tal”, agregó, frente a los cuestionamientos que hablan de una “dictadura”. Además, coincidió con Longobardi en que es un presidente “de facción”, ya que, al haber ganado, “lo hace una parte en detrimento de otra”. “No escuché el momento en el cual se hablara de una Argentina completa y se gobernara de ese modo”, lamentó.

En un análisis sobre los constantes ataques del Presidente a otros profesionales del medio -como Joaquín Morales Solá o Jorge Fernández Díaz- a los que acusó de “ensobrados”, aseguró que “no la pegó con ninguno” porque son “tipos inacusables”. “No tengo claro si es una línea política o es deliberado, pero sí creo que es un ejemplo de intolerancia, de un camino autoritario por el cual no se llega a ningún lugar y hay que cambiar de algún modo”, sentenció. Y continuó respecto de las agresiones que él mismo recibió: “Está mal lo que hizo y lo que espero frente a eso es que sea borrado, que haga algo para que no se mantenga ahí. Se equivocó, como cualquiera puede equivocarse. A mí no me importa nada que sea el Presidente, no me gusta que la gente mienta sobre mí y voy a tratar de cambiarlo”.

Asimismo, dijo que nadie de la Secretaria de Medios ni de otra cartera del Gobierno se comunicó con él para expresar disculpas por las acusaciones. “No los veo llamándome ni por error. Por eso vamos a un juicio y lo lógico es que lo pierda o lo gane. Los abogados creen que lo podemos ganar; que tenemos razón no tengo dudas”, afirmó.

Las acusaciones de Milei

El conflicto entre el Presidente y Lanata comenzó cuando el periodista se manifestó en contra de la asistencia del embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, en la reunión con el Gabinete que tuvo lugar el pasado domingo, horas después del masivo ataque de Irán. “No me parece que un embajador extranjero esté en una reunión de Gabinete”, había expresado en su programa en Radio Mitre.

Minutos después, el primer mandatario respondió acusando de “larretista” a Lanata y desmintiendo la información que el Gobierno había compartido horas antes. “Críticas sí. Mentiras no. ¿Decir la verdad requiere sobre?”, cuestionó al dar comienzo a la disputa y a las posteriores acciones legales.

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