Histórico pedido de perdón del papa León XIV por el rol de la Iglesia en la esclavitud

Histórico pedido de perdón del papa León XIV por el rol de la Iglesia en la esclavitud

El papa León XIV realizó este lunes un histórico pedido de perdón por el papel que desempeñó la Iglesia católica en la legitimación de la esclavitud y por no haberla condenado durante siglos. Lo hizo a través de la publicación de su primera encíclica, titulada Magnifica Humanitas (“Magnífica Humanidad”), un documento inédito en el que calificó el accionar histórico del Vaticano como “una herida en la memoria cristiana” y asumió la responsabilidad de antiguos pontífices que avalaron el sometimiento y la esclavización de pueblos considerados “infieles” durante la época colonial en los siglos XV y XVI.

El Papa manifestó un profundo dolor por el sufrimiento y la humillación que significó este flagelo y pidió disculpas explícitas en nombre de la institución. En el texto, recordó que recién en 1888 el papa León XIII condenó la esclavitud, reconociendo el retraso con el que la Iglesia y la sociedad civil reaccionaron, llegando mucho después de que numerosos países ya la hubieran abolido.

Alertas por el colonialismo digital y el avance de la IA

Además del reconocimiento histórico, el Sumo Pontífice vinculó la problemática de la explotación con los desafíos contemporáneos generados por la revolución tecnológica:

  • Nuevas formas de sometimiento: El Papa advirtió sobre la emergencia de una «esclavitud y colonialismo digital», estrechamente vinculados al avance de la Inteligencia Artificial.
  • Explotación laboral y de recursos: El documento asocia este nuevo panorama con la explotación de los trabajadores y la extracción de los minerales necesarios para la fabricación de dispositivos tecnológicos.
  • Llamado a la acción futura: León XIV concluyó que la Iglesia debe mantenerse en estado de alerta y condenar firmemente todas las formas de trata vinculadas al mundo digital para defender la dignidad humana y evitar tener que pedir perdón en el futuro por la inacción del presente.
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