Un informe elaborado por el centro I+D (Industria y Desarrollo) advirtió sobre el deterioro del sector manufacturero argentino. Pese a una leve mejora mensual registrada en junio, la actividad industrial acumuló una contracción del 2,2% en el primer semestre de 2026 y permaneció un 13,7% por debajo de su pico de noviembre de 2017, consolidando un escenario de amesetamiento en niveles bajos.
Principales indicadores del informe industrial
El relevamiento detalló que siete de las doce principales cadenas industriales operan con una capacidad ociosa promedio cercana al 40%. Entre diciembre de 2023 y abril de 2026 dejaron de funcionar 3.759 empresas industriales, con una proyección de pérdida de unas 2.000 firmas adicionales para el resto de 2026.
Respecto al empleo, el sector perdió 52.000 puestos directos y 91.000 sumando empleos indirectos en el último año. Para el cierre de 2026 se estimó una reducción total de 105.000 puestos en la industria, en el marco de una caída general de 130.000 empleos asalariados formales privados en el país.
El estudio remarcó además la presión de costos o «efecto sándwich», dado que los precios industriales aumentaron un 144% desde enero de 2024, frente a un IPC del 235% y un alza de servicios cercana al 400%, lo que redujo los márgenes de ganancia en un contexto de menor volumen de ventas y creciente morosidad.
Por último, el desempeño sectorial mostró un comportamiento dispar durante junio. Sectores como minerales no metálicos, equipos e instrumentos, y automotores registraron caídas, mientras que químicos, metalúrgica básica y alimentos y bebidas mostraron incrementos. En el plano de las ventas al exterior, las exportaciones de origen industrial crecieron un 31% interanual en junio, alcanzando los USD 2.418 millones impulsadas principalmente por el desempeño de la minería, el litio y el aluminio.
