La magistrada Marta Pascual quedó en el centro de severas críticas tras declarar durante una entrevista que Kim Gómez, la menor de 7 años asesinada en La Plata, “se cayó del auto” mientras los delincuentes escapaban. La expresión de la jueza debió ser corregida al aire por el propio periodista, quien le recordó que la víctima había quedado enganchada al cinturón de seguridad y fue arrastrada a lo largo de 15 cuadras en el vehículo sustraído.
El hecho se produjo el 26 de febrero en el barrio La Loma, cuando un adolescente de 17 años tomó el control del automóvil con la niña adentro, causándole la muerte durante la huida. La desacertada descripción formulada por la funcionaria judicial reavivó la controversia sobre la idoneidad institucional en el tratamiento de hechos delictivos graves y reabrió la discusión en torno al marco de la responsabilidad penal juvenil.
