La neumonía de Tucumán es producto de la bacteria Legionella

La neumonía de Tucumán es producto de la bacteria Legionella

Así lo confirmó la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, en conjunto con las autoridades sanitarias de la vecina provincia de Tucumán. Hasta la actualidad, el brote infectó a 11 personas y se cobró la vida de 4 de ellas.

   

El brote de neumonía bilateral que se cobró cuatro muertes y desencadenó once contagios en un sanatorio privado de la capital tucumana fue provocado por la bacteria Legionella. Así lo aseguró hoy presidente de la Comisión de Salud del Senado y exministro de Salud de Tucumán, Pablo Yedlin (Frente de Todos), quien indicó que las muestras de los pacientes enviadas al Instituto Malbrán de Buenos Aires arrojaron resultado positivo para Legionella.

Por su parte, la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, confirmó hace instantes que las muestras tomadas a los pacientes contagiados en el sanatorio Luz Médica de la capital tucumana y analizadas en el Instituto Malbrán arrojaron resultado positivo para Legionella. Y aclaró que todavía restan algunas muestras para confirmar que la misma es de tipo pneumophila. “Tenemos información preliminar, resta avanzar en el diagnóstico final que es con serología. Tres de cuatro muestras que son respiratorias y una es una biopsia: se está aislando en la PCR una bacteria que se llama Legionella y se está tipificando el apellido de esa bacteria. La sospecha es que sea pneumophila. Desde el punto de vista sanitario, se confirma que se trata de un brote de Legionella posiblemente pneumophila”, detalló Vizzotti, quien llegó a Tucumán para realizar el anuncio.“Las últimas informaciones que tenemos hablan de la posible visita de la ministra Vizzotti, seguramente con gente del Malbrán, a anunciarnos que algunas de las muestras remitidas al Malbrán confirmaron que el nombre de la bacteria productora de este brote de neumonías bilaterales a partir de la terapia intensiva de Luz Médica es una Legionella pneumophila”, explicó Yedlin en declaraciones radiales.

El senador tucumano dijo que “era importante quitar el temor” con la confirmación de la patología que causó la cadena de contagios de neumonía y pidió “dejar de llamarla enfermedad desconocida”. Y agregó: “Ya era suficiente el miedo por esta enfermedad, porque si uno le pone el mote de desconocido, no se sabe cómo tratarlo o cómo se contagia, y esto sí se sabe”.

Cuarto infectado fallecido

El Ministerio de Salud Pública de Tucumán confirmó este mediodía el fallecimiento de otro paciente por neumonía bilateral, lo que elevó a cuatro el número de víctimas mortales por el brote de contagios registrado en un sanatorio privado a causa de la Legionella.

En un comunicado, la cartera sanitaria informó que el nuevo fallecimiento corresponde a “un paciente del sexo masculino, de 48 años de edad, con comorbilidades, que se encontraba internado en grave estado en el sector público”.

Además, el Ministerio de Salud reportó esta mañana un nuevo contagio por el brote de neumonía que mantiene en vilo a los tucumanos, por lo que ya suman 11 los infectados, todos con nexo epidemiológico en el sanatorio Luz Médica, ubicado en la zona céntrica de la capital provincial.

El nuevo caso, según el reporte oficial, “está vinculado al conglomerado de casos” que se disparó en ese centro médico a principios de esta semana y “corresponde a un hombre de 64 años, que presenta comorbilidades y permanece internado en grave estado, con asistencia respiratoria mecánica, en el sector privado”.

Qué es la legionelosis

La legionelosis es una afección causada por una bacteria, la Legionella pneumophila, que prolifera en fuentes con agua contaminada y en sistemas hídricos artificiales con mantenimiento deficiente, especialmente en torres de enfriamiento o condensadores de vapor de sistemas de aire acondicionado y refrigeración, y en las cañerías de agua de edificios.

La bacteria también puede estar presente en mezclas de tierra para macetas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la legionelosis no se contagia de persona a persona, sino que la infección puede producirse por vía aérea, mediante la inhalación de aerosoles contaminados con la bacteria. También pueden producirse contagios por aspiración de agua contaminada o por la exposición de los recién nacidos durante los partos en el agua.

La bacteria puede atacar el organismo de dos formas muy diferentes: por un lado, la infección puede causar un cuadro de neumonía grave con afección pulmonar y se conoce como “enfermedad del legionario”; y por otro puede derivar en un síndrome febril agudo, denominado “fiebre de Pontiac”, que es como una gripe común y no reviste gravedad.

El desarrollo de la Legionella puede ir desde una tos leve hasta una neumonía de carácter grave que cause la muerte, provocada por una progresiva falta de aire en los pulmones, conmoción e insuficiencia multiorgánica.

Según la OMS, la enfermedad del legionario tiene un periodo de incubación de 2 a 10 días (aunque en algunos brotes se han registrado periodos de hasta 16 días). En el caso tucumano, los primeros pacientes afectados por el brote comenzaron a tener síntomas entre el 20 y el 23 de agosto. Los síntomas iniciales son fiebre, pérdida de apetito, cefalea, tos malestar general y letargo. Algunos pacientes también refieren dolor muscular, diarrea y confusión.

Un informe de ese organismo señala que la gravedad de la enfermedad va desde una tos leve hasta una neumonía con rápido desenlace fatal. La muerte sobreviene por neumonía progresiva acompañada de insuficiencia respiratoria y/o conmoción e insuficiencia multiorgánica.

La OMS advierte que, si no se trata, la enfermedad del legionario suele agravarse en la primera semana. Actualmente, no hay ninguna vacuna disponible contra la legionelosis.

Según el organismo, la forma no neumónica de la infección es autolimitada y no necesita intervención médica, ni siquiera antibióticos. En cambio, la enfermedad del legionario necesita siempre tratamiento antibiótico una vez que se ha establecido el diagnóstico.

Antecedentes

Un artículo publicado en el sitio oficial del gobierno nacional sobre la legionelosis advierte que el cierre temporal o el funcionamiento reducido en el uso normal del agua pueden favorecer el estancamiento de agua en un sistema de cañerías lo cual puede aumentar el riesgo de crecimiento y propagación de la bacteria causante de esa enfermedad y otros agentes. Además, señala que la bacteria Legionella crece mejor entre temperaturas de 20°C a 45°C.

Cualquier persona puede contraer la infección por Legionella, sin embargo, los cuadros de neumonía y neumonía severa están asociados a grupos vulnerables como inmunosuprimidos, adultos mayores, individuos con problemas pulmonares crónicos y tabaquistas.

Las duchas, canillas, bañeras de hidromasaje, fuentes de agua, sistemas de rociadores, torres de enfriamiento de edificios comerciales o industriales pueden representar un elevado de riesgo para la transmisión de Legionella si durante los periodos de inactividad no se han realizado tratamientos de mantenimiento, limpieza y desinfección.

Según ese reporte del gobierno nacional, en nuestro país, existen antecedentes de brotes de legionelosis, como el ocurrido en la ciudad bonaerense de Carmen de Areco en 2011, y durante 2019 y 2020 se han estudiado casos nosocomiales en dos instituciones, aislando Legionella pneumophila en la ducha de una de las instituciones. Según un informe elaborado por la OMS, la amenaza que la legionelosis supone para la salud pública puede ser controlada por las autoridades responsables de la seguridad de las edificaciones o de los sistemas de abastecimiento de agua mediante la aplicación de planes de garantía de la salubridad del agua.

Además, señala que la prevención de la enfermedad del legionario depende de la aplicación de medidas de control que minimicen la proliferación de Legionella y la difusión de aerosoles.

Ante la sospecha de que el brote esté relacionado con esa bacteria, las autoridades sanitarias tucumanas ordenaron el aislamiento preventivo por siete días del sanatorio donde se produjo la cadena de contagios. Además, se tomaron muestras del agua depositada en los tanques de almacenamiento del sanatorio y se realizaron inspecciones en el ducto del aire acondicionado para confirmar o descartar la presencia de la bacteria. El secretario ejecutivo médico del Sistema Provincial de Salud, Miguel Ferre Contreras, había asegurado ayer en conferencia de prensa que el sanatorio Luz Médica tenía el visto bueno para funcionar desde el punto de vista sanitario. “La clínica tiene certificadas las fiscalizaciones, lo que incluye la limpieza de los tanques de agua, emitidas en julio y que tienen vigencia fecha de vencimiento en octubre. Están en regla con las normativas sanitarias municipales que tienen que cumplir. Las inspecciones son constantes y periódicas”, remarcó.

Ferre Contreras informó que también presente en el sanatorio personal de la Dirección de Salud Ambiental para obtener muestras de agua y realizar exámenes microbiológicos.

Fuente: La Nación

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