La industria automotriz argentina continúa operando en un escenario de marcada contracción según el último reporte estadístico presentado por la Asociación de Fábricas de Automotores. Durante el mes de mayo, las terminales locales fabricaron un total de 37.762 vehículos, lo que representa una caída del 21,5% en comparación con el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el volumen acumulado de producción durante los primeros cinco meses del año se situó en 167.629 unidades, consolidando una retracción del 19,3% respecto al mismo período de 2025, a pesar de haber registrado una leve estabilización técnica del 0,6% en la comparación directa con el pasado mes de abril.
El frente exportador también reflejó indicadores a la baja durante el quinto mes del año. Las automotrices enviaron al exterior un total de 25.237 unidades, cifra que marca un retroceso del 6,1% respecto a abril y una disminución del 4,2% en la medición interanual. En el balance de lo que va del año, las exportaciones consolidadas del sector privado sumaron 104.520 vehículos, lo que equivale a una merma del 2,2% si se lo contrasta con el rendimiento exportador registrado en igual lapso del año previo.
Por su parte, el mercado interno automotor no logró revertir la tendencia contractiva general. Las ventas mayoristas dirigidas a la red de concesionarios oficiales alcanzaron las 35.979 unidades en mayo, mostrando un comportamiento estable frente a abril pero una profunda caída del 39% al compararlo de forma interanual. De esta manera, el acumulado anual de ventas domésticas cerró en 184.033 vehículos, registrando una contracción del 23,1% frente al mismo período de 2025. Desde la conducción de ADEFA explicaron que el sector se encuentra transitando una etapa de reacomodamiento ligada a la renovación de carteras de modelos y a la ejecución de nuevos planes de inversión, aunque los números actuales evidencian que la actividad fabril todavía permanece distante de los niveles históricos alcanzados en ejercicios anteriores.
