El fútbol argentino se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de José Francisco Sanfilippo, ocurrido este jueves en Buenos Aires a los 91 años de edad. La noticia fue comunicada de manera oficial por las autoridades de San Lorenzo de Almagro, la institución de Boedo donde el exdelantero forjó su condición de ídolo máximo y donde se transformó en un mito definitivo de la actividad deportiva nacional.
Conocido popularmente en el ambiente del fútbol como el «Nene», un apodo derivado de las palabras de aliento de su padre durante su etapa en las divisiones inferiores, Sanfilippo edificó una carrera profesional basada en la obsesión técnica por la definición. Su dedicación metodológica lo llevó a consagrarse como el máximo artillero histórico de San Lorenzo con un registro de 205 anotaciones. Asimismo, el atacante marcó un hito en el profesionalismo local al coronarse de forma consecutiva como el máximo goleador del campeonato argentino en cuatro temporadas, entre los años 1958 y 1961, alcanzando su pico de efectividad en la campaña de 1960 al marcar 34 goles en 40 compromisos.
Su trayectoria en el deporte de alto rendimiento incluyó pasos por Boca Juniors, Banfield, Nacional de Montevideo, y los conjuntos brasileños de Bangú y Bahía, antes de concretar su regreso al «Ciclón» en la temporada 1972. El profundo arraigo con los colores de su club se mantuvo inalterable a lo largo de su vida, al punto de haber rescatado tablones de madera tras la demolición del Viejo Gasómetro en agosto de 1981 para construir una tribuna a escala en el patio de su quinta privada.
Fuera de los campos de juego, las generaciones más jóvenes conocieron a Sanfilippo por su perfil como analista en los medios de comunicación, caracterizado por intervenciones frontales y un estilo mediático provocador. La memoria televisiva nacional preserva su histórico cruce de septiembre de 1993 en el programa de Bernardo Neustadt, posterior a la derrota de la Selección Argentina por 5 a 0 ante Colombia. En aquella emisión en vivo, el «Nene» confrontó directamente al arquero Sergio Goycochea con la recordada frase «usted se comió todos los amagues, pibe», generando una fuerte polémica que requirió la intervención en el estudio del director técnico Carlos Salvador Bilardo y que inauguró una etapa de debate deportivo de alta tensión en la pantalla chica.
