Rusia suspende su participación en el acuerdo de exportación de granos ucranianos

Rusia suspende su participación en el acuerdo de exportación de granos ucranianos

Rusia suspendió hoy su participación en el acuerdo de exportación de granos ucranianos tras acusar a Kiev y el Reino Unido de atacar con drones a su flota en el mar Negro, en una decisión que eleva las dudas sobre la extensión del pacto que vence el 19 de noviembre próximo.

   

Rusia suspendió hoy su participación en el acuerdo de exportación de granos ucranianos tras acusar a Kiev y el Reino Unido de atacar con drones a su flota en el mar Negro, en una decisión que eleva las dudas sobre la extensión del pacto que vence el 19 de noviembre próximo y que según la ONU salvó a 100 millones de personas de caer en la pobreza extrema.

“Considerando la acción terrorista del régimen de Kiev con participación de expertos británicos contra la flota del mar Negro y contra buques civiles que brindan seguridad a los corredores de granos, Rusia suspende su participación en la aplicación del acuerdo sobre las exportaciones de productos agrícolas desde puertos ucranianos”, indicó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado citado por la agencia de noticias TASS.

Horas antes, el ejército ruso había acusado a Ucrania y al Reino Unido de un ataque “terrorista” con drones contra su flota del mar Negro en el puerto de Sebastopol, en Crimea, y dijo que uno de sus barcos tuvo daños “menores”.

“La preparación de este acto terrorista y la formación del personal militar del 73º centro ucraniano de operaciones marítimas especiales fue llevado a cabo por especialistas británicos”, afirmó el Ministerio de Defensa ruso.

Este ataque con drones contra instalaciones de la flota rusa en el mar Negro en Crimea fue el “más masivo” del conflicto en Ucrania, afirmó el gobernador prorruso de la ciudad de Sebastopol, ubicada en la península ucraniana que el Kremlin anexó en 2014.

“Se ha producido el ataque más masivo de drones y vehículos de superficie pilotados por control remoto en las aguas de la bahía de Sebastopol en la historia del conflicto”, dijo Mijaíl Razvojayev, citado por la agencia de noticias AFP.

Moscú dijo que sus buques que fueron blanco del ataque estaban involucrados en un acuerdo negociado por la ONU para permitir la exportación de granos ucranianos, que está a punto de vencerse si las partes no consensúan una extensión.

Sobre esto, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, instó hoy a Rusia y Ucrania a renovar el acuerdo que vence el 19 de noviembre próximo, al destacar que salvó a 100 millones de personas de caer en la extrema pobreza.

El pacto, suscripto en medio de la guerra y que rige desde agosto por 120 días, facilitó la salida de nueve millones de toneladas de grano y contribuyó a rebajar significativamente el precio del trigo, explicó Guterres.

“Pedimos a todas las partes que hagan todos los esfuerzos posibles para prorrogar el acuerdo y aplicarlo en todos sus aspectos”, declaró el portugués, quien destacó el apoyo “inquebrantable”de la ONU para que el pacto se renueve.

“Si la comida y los fertilizantes no llegan ahora mismo, nos espera un efecto dramático en la producción y los costes alimentarios. Ahora mismo es una crisis sobre el precio, pero podría convertirse en una crisis de disponibilidad”, alertó el diplomático, citado por la agencia de noticias Europa Press.

El acuerdo, acompañado de un permiso para la exportación de fertilizantes rusos, tiene como objetivo evitar “una crisis global alimentaria” que Naciones Unidas está haciendo lo imposible por evitar.

El 22 de julio, Rusia, Turquía y la ONU firmaron ese convenio para desbloquear la exportación de grano y fertilizantes de Ucrania en medio de las hostilidades.

Los representantes del Gobierno ucraniano suscribieron un documento similar con Ankara y representantes de la ONU.

Además, Rusia firmó con la ONU un memorando para facilitar la exportación de fertilizantes y productos agrícolas rusos a los mercados internacionales.

En el marco de la llamada Iniciativa de Grano del Mar Negro, se instaló en Estambul un Centro Conjunto de Coordinación para garantizar la seguridad de los barcos que transportan cereales desde Ucrania y realizar las inspecciones necesarias ante la guerra.

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