Rómulo Suyco Panta obtuvo 188 votos en Lari, Arequipa, frente a 407 en blanco. En 2023 había pasado algo parecido en Tecka, Chubut.
En las elecciones municipales del distrito de Lari, en la provincia de Caylloma, región de Arequipa (Perú), el único candidato a intendente no logró el respaldo de la mayoría de los votantes. Sin otros postulantes, su principal rival terminó siendo el voto en blanco.
El candidato era Rómulo Suyco Panta, del partido Somos Perú. Su camino parecía despejado por la falta de adversarios, pero los resultados mostraron otra cosa.
Los números
Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 100% de los votos contabilizados, Suyco Panta recibió 188 sufragios, el 27% del total. Los votos en blanco fueron 407, más del doble, y hubo además 81 votos nulos.
Así, la mayoría de los electores no respaldó al único postulante. El resultado dejó una paradoja: no hubo competencia entre partidos ni candidatos, pero el aspirante quedó muy por detrás de la opción en blanco. Según la información difundida, Lari ya había registrado una situación similar en elecciones municipales anteriores.
El antecedente argentino: Tecka, 2023
Una situación comparable se dio en 2023 en Tecka, una pequeña localidad del oeste de Chubut, donde Jorge Seitune se presentó como único candidato a intendente por la alianza Arriba Chubut, con la intención de renovar su mandato.
El recuento mostró que el voto en blanco superó a su candidatura: Seitune reunió 416 votos, el 46,58%, mientras que 469 electores dejaron la boleta sin marcar y se registraron ocho votos nulos. Pese a quedar por debajo de los votos en blanco, logró la reelección, al ser el único candidato a la intendencia.
Cuando el voto en blanco gana protagonismo
Los casos de Lari y Tecka muestran que la ausencia de competidores no asegura el respaldo popular. Aunque las reglas electorales determinan cómo se asignan los cargos, los ciudadanos pueden expresar su disconformidad con el voto en blanco.
Esa opción no representa a un candidato alternativo ni equivale automáticamente a un voto contra una persona en particular, porque las motivaciones de los electores pueden ser diversas. Pero cuando supera ampliamente a los votos del único postulante, el resultado es un dato político difícil de ignorar.
En Perú y en la Argentina, las urnas dejaron la misma imagen: candidatos sin rivales directos que, sin embargo, no reunieron el apoyo de la mayoría de quienes participaron de la elección.
