Una pareja de hermanos e hijos en comun lucha por legalizar su matrimonio en España

Una pareja de hermanos e hijos en comun lucha por legalizar su matrimonio en España

Ana y Daniel Parra, dos ciudadanos de nacionalidad española que mantienen una relación de pareja desde hace más de una década y tienen dos hijos de 6 y 4 años en común, hicieron pública su historia frente a los impedimentos legales del Código Civil de su país, el cual prohíbe explícitamente el matrimonio entre parientes consanguíneos en línea colateral. Los jóvenes, que comparten el mismo progenitor pero se criaron en hogares diferentes, defienden su vínculo sentimental bajo la premisa de que su dinámica familiar no perjudica a terceros.

El inicio de la relación se produjo durante la etapa de madurez de ambos, cuando ella tenía 20 años y él 17. Ana tomó conocimiento de la existencia de su hermano biológico a través de un relato de su madre, quien le reveló que su padre biológico había constituido un nuevo núcleo familiar. Movida por la curiosidad de identificar sus rasgos físicos ante un eventual encuentro fortuito en la vía pública, la joven inició una búsqueda en la plataforma digital Facebook utilizando un perfil ficticio, logrando de esa manera establecer el primer contacto con Daniel.

Del reencuentro familiar al vinculo de pareja

Daniel también poseía información previa respecto de la existencia de Ana, aunque no había manifestado el impulso de buscarla debido a que convivía con otros tres hermanos de su núcleo directo. Tras intercambiar mensajes virtuales, ella le reveló su verdadera identidad biológica, lo que derivó en la coordinación de un encuentro presencial que los protagonistas describieron como un escenario de inicial incomodidad y desconcierto.

A partir de ese hito, los jóvenes intentaron encuadrar sus interacciones bajo los parámetros lógicos del afecto fraternal, aunque advirtieron que la falta de una crianza compartida impidió el desarrollo de un sentimiento de hermandad tradicional. El proceso evolutivo de su relación incluyó las siguientes etapas:

  • Fase de amistad: Identificación de afinidades personales, gustos coincidentes y esquemas de esparcimiento compartidos.
  • Transición afectiva: Manifestación del primer acercamiento físico romántico en el marco de una celebración social, seguido por un período de asimilación marcado por la culpa ante las pautas morales vigentes.
  • Consolidación en el anonimato: Decisión de experimentar su vida como pareja formal durante un viaje turístico a la ciudad de Londres, Inglaterra, un entorno libre de condicionamientos sociales.
  • Exposición pública: Determinación de suprimir la clandestinidad y comunicar la naturaleza de su unión sentimental a su entorno comunitario, iniciando el proyecto familiar que hoy incluye la búsqueda de reconocimiento civil.
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