Brasil en su momento de oro: Récords en inversión, empleo y mercado bursátil

Brasil en su momento de oro: Récords en inversión, empleo y mercado bursátil

Mientras la región atraviesa un periodo de incertidumbre, la economía brasileña bajo la gestión de Lula da Silva atraviesa un ciclo de expansión excepcional. El país combina hoy indicadores macroeconómicos robustos, como una inflación controlada en torno al 4% anual y un déficit público mínimo del 0,4%, con un desempeño sobresaliente en la economía real y financiera.

El contraste con la situación argentina es notable: mientras Brasil atrae capitales récord, la Argentina enfrenta una suba del riesgo país y el cierre de empresas tras la reciente intervención oficial en las estadísticas del INDEC.

Indicadores de una economía en ascenso

El desempeño de Brasil a principios de 2026 se apoya en tres pilares fundamentales que han devuelto la confianza al inversor global:

  • Mercado Laboral: Se crearon más de 1,7 millones de puestos de trabajo en el último año, logrando además un récord histórico en el poder adquisitivo de los salarios.
  • Inversión Extranjera Directa (IED): En 2025, el ingreso de capitales para proyectos físicos alcanzó los USD 15.000 millones, la cifra más alta de su historia.
  • Atracción de Capital Financiero: Solo en enero de 2026, la Bolsa de San Pablo (B3) recibió un saldo neto de inversores internacionales de R$ 26.000 millones (aprox. USD 5.000 millones), superando en un solo mes todo el flujo registrado durante el 2025.

El «vuelo» de la Bolsa de San Pablo

El índice Bovespa ha subido casi un 15% en lo que va del año, mientras que los activos brasileños que cotizan en el exterior (ADR) acumulan un alza del 50% interanual. Los analistas atribuyen este fenómeno a una «convergencia perfecta»:

  1. Tasas de Interés Atractivas: Brasil mantiene tasas reales altas que garantizan estabilidad cambiaria, pero con una expectativa de reducción gradual (tasa Selic) ante la caída de la inflación al 3,99%.
  2. Sectores Estratégicos: La bolsa brasileña está concentrada en bancos (como Itaú y BTG) y empresas de materias primas (Vale y Suzano), sectores que generan una sólida caja y son fáciles de comprender para los grandes fondos del mundo.
  3. Baja Fragilidad: A diferencia de otros mercados emergentes, Brasil ofrece liquidez y una estabilidad fiscal que actúa como refugio frente a la volatilidad global.

El equilibrio entre crecimiento e inflación

Uno de los rasgos distintivos de este periodo es el manejo monetario de Gabriel Galípolo, presidente del Banco Central. Brasil ha logrado fomentar el empleo y el crecimiento sin descuidar la disciplina de precios.

Aunque el 2026 es un año electoral en el que Lula buscará la reelección en octubre, el mercado parece haber descontado el riesgo político. Para los inversores, el país ha pasado de ser una incógnita a una posición de liderazgo dentro del universo de países emergentes, ofreciendo una combinación inusual de rentabilidad y previsibilidad.

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