El Ministerio de Economía de la Nación formalizó el dictamen de preadjudicación del contrato de concesión para las tareas de dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal (VNT), recomendando otorgar la licitación a la unión transitoria de empresas integrada por la compañía belga Jan De Nul, con una participación del 60%, y la firma constructora de capitales locales Servimagnus, que posee el 40% restante. El proceso administrativo desestimó la propuesta presentada por el holding DEME y declaró de forma oficial la inadmisibilidad de la oferta radicada por la corporación brasileña DTA Engenharia. Con este paso institucional, se abre un periodo de siete días corridos para formular objeciones formales antes de proceder a la firma del decreto de adjudicación definitiva, estimando una reducción en los costos logísticos del comercio exterior cercana al 15%.
La Comisión Evaluadora fundamentó su decisión en el rendimiento de los oferentes durante las fases del concurso, asignando al consorcio liderado por Jan De Nul un puntaje técnico de 66,20 unidades frente a los 42,14 puntos obtenidos por DEME, mientras que en el renglón económico ambas firmas empataron con la puntuación máxima de 120 unidades debido a cotizaciones idénticas. El horizonte del contrato proyecta una inversión estimada de 10.000 millones de dólares para labores de profundización y ensanche del canal, junto con una facturación calculada en 15.000 millones de dólares a lo largo del período de vigencia y un retorno mínimo garantizado del 6% para el operador privado. La medida recibió el respaldo explícito de las principales entidades del sector agroexportador e industrial del país, entre ellas la Bolsa de Comercio de Rosario, la Unión Industrial Argentina y CIARA-CEC, quienes instaron a agilizar el traspaso para recuperar la competitividad del comercio exterior.
Este nuevo esquema societario expone una modificación estructural respecto de la concesión histórica iniciada en la década de 1990. Previamente, Jan De Nul operaba la Hidrovía en sociedad con el holding local Emepa, vínculo que se disolvió luego de que el titular de esa firma confesara el pago de dádivas en el marco de la investigación judicial denominada «Cuadernos», quedando la firma europea desvinculada de las maniobras por determinación de la Justicia federal. En esta nueva etapa, el socio local es Servimagnus, firma fundada en 2006 y controlada en un 95% por el grupo Loginter S.A. de la familia Román. Esta constructora asumirá tareas específicas que abarcan el control y la renovación del balizamiento mediante tecnologías de última generación, el mantenimiento de sistemas de ayuda a la navegación inteligente, la gestión ambiental con protocolos de control de derrames y la remoción de restos náufragos del canal.
Pese a las proyecciones económicas del Palacio de Hacienda, el tramo final de la licitación afronta cuestionamientos institucionales por parte de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA). El organismo especializado emitió un dictamen donde alertó sobre supuestas irregularidades en los pliegos y sembró reservas en torno a un presunto direccionamiento del concurso para favorecer al consorcio preadjudicado, apuntando a posibles vínculos entre el Grupo Neuss y Jan De Nul. Las objeciones de la fiscalía señalan la falta de estudios de impacto ambiental actualizados, vicios en el acto de convocatoria y criterios arbitrarios en las fórmulas de ponderación técnica, motivo por el cual el expediente fue remitido a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N.º 9 para evaluar eventuales delitos de acción pública.
