El campo liquidó apenas el 10% de la soja y presiona al Gobierno por las retenciones

El campo liquidó apenas el 10% de la soja y presiona al Gobierno por las retenciones

A pesar de las proyecciones de una supercosecha de 50 millones de toneladas, el sector agropecuario mantiene un ritmo de liquidación históricamente bajo. Al 15 de abril, se ha vendido menos del 10% de la producción de soja (apenas 5 millones de toneladas), lo que genera una tensión creciente con el ministro de Economía, Luis Caputo, quien necesita el ingreso de divisas para cumplir con los vencimientos de deuda y fortalecer las reservas del Banco Central.

El conflicto escaló tras la exposición en Washington de Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, quien intentó convencer a los inversores y productores de que el escenario actual es el más favorable de la gestión Milei para liquidar.

El argumento oficial vs. la realidad del productor

El Banco Central presentó un esquema donde sostiene que el productor recibe hoy más dólares efectivos que antes gracias a:

  • Retenciones efectivas menores: Del 26% actual frente al 33% previo.
  • Baja brecha cambiaria: Un tipo de cambio más unificado y ordenado.
  • Precios internacionales estables: Soja en torno a los 425 dólares la tonelada.

Sin embargo, desde el sector rural rechazan esta lectura. Consultores y productores argumentan que, aunque el precio de pizarra sea aceptable, la rentabilidad de bolsillo se ha desplomado por el aumento de costos en pesos (inflación del 15% desde las elecciones) y el retraso del tipo de cambio nominal. «El gráfico muestra cuánto recibe el productor, pero no dice cuánto gana», advierten en las zonas productivas.

«Sentados» sobre la soja, pero vendiendo maíz

Un dato clave que desarticula el relato oficial sobre una especulación generalizada es el comportamiento selectivo del campo:

  1. Maíz y Girasol: Las ventas de maíz ya alcanzaron los 23 millones de toneladas (10 millones más que el año pasado), y el girasol multiplicó sus declaraciones juradas.
  2. Estrategia con la Soja: El productor utiliza los otros cultivos para financiar su operatoria diaria y retiene la soja como reserva de valor, esperando una mejora en las condiciones, ya sea vía baja de retenciones o un nuevo incentivo cambiario.

Impacto en la industria y la próxima campaña

La falta de mercadería local está afectando a la industria de la molienda, que debe recurrir a la importación temporaria de soja paraguaya para mantener sus plantas operativas.

Hacia adelante, el panorama es aún más complejo: la suba de insumos clave como la urea (50-60%) y el gasoil pone en riesgo los márgenes de la próxima campaña de trigo y maíz, que hoy presentan números ajustados o negativos. En este contexto, el campo le envía un mensaje claro a la Casa Rosada: sin una mejora en la rentabilidad real, los dólares de la cosecha seguirán fluyendo a cuentagotas.

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