Un reciente informe de opinión pública nacional, titulado «Punto de Partida 2027», revela un marcado deterioro en la figura del presidente Javier Milei. Según el estudio realizado por la consultora CEOP Latam entre el 14 y el 27 de abril de 2026, el mandatario atraviesa un «tobogán descendente» en su popularidad, tras haber alcanzado picos de aceptación luego de las elecciones legislativas del año pasado.
El relevamiento, que abarcó 2.100 casos en todo el país, atribuye este escenario al estancamiento económico, la pérdida del poder adquisitivo de las familias y el impacto de diversos escándalos que han afectado la credibilidad de la gestión oficial.
El desplome de la imagen presidencial
Los números actuales muestran una brecha significativa entre la aprobación y el rechazo a la figura del jefe de Estado:
- Imagen negativa: Alcanza el 63,3%.
- Imagen positiva: Se sitúa en el 34,5%, marcando una caída drástica respecto al 48% que ostentaba a fines de 2025.
- Intención de voto: Solo el 22,1% de los encuestados afirma que «seguro» volvería a votar a Milei.
El ascenso de la oposición
En contraste con el desgaste del oficialismo, el ranking de dirigentes muestra un nuevo orden de liderazgo en la percepción pública. El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se posiciona como el referente con mejor imagen del país (47,7% positiva), seguido por figuras como Juan Grabois (45%) y Myriam Bregman (43,4%), quienes emergen como las sorpresas del estudio. Por su parte, Cristina Kirchner mantiene un núcleo sólido del 42,5%.
Fidelidad en crisis y escenario electoral
El informe de CEOP Latam pone el foco en el debilitamiento de la base electoral que llevó a La Libertad Avanza al poder:
- Fidelidad del votante: Solo 6 de cada 10 personas que eligieron a Milei en el balotaje de 2023 repetirían su voto hoy.
- El factor opositor: El 51,8% de los consultados ya asegura que «seguro votará a la oposición» en 2027.
- Polarización: En el núcleo duro oficialista, Milei conserva un apoyo casi total (98%), pero su imagen es prácticamente inexistente en el resto de la sociedad.
Ante este panorama adverso, el estudio interpreta el reciente proyecto del Gobierno para eliminar las PASO como una estrategia para intentar desarticular la unidad de la oposición y recuperar la iniciativa política en un contexto donde los números proyectan un cambio de signo para el próximo turno presidencial.
