El combinado africano revirtió el marcador adverso en Atlanta para asegurar su boleto en las llaves de eliminación directa y eliminar al elenco asiático

El combinado africano revirtió el marcador adverso en Atlanta para asegurar su boleto en las llaves de eliminación directa y eliminar al elenco asiático

La Selección de la República Democrática del Congo consumó un acceso histórico a la instancia de los 16avos de final de la Copa del Mundo 2026, luego de imponerse por 3 a 1 sobre el representativo nacional de Uzbekistán. El encuentro definitorio, desarrollado ante una nutrida concurrencia en las instalaciones del Mercedes-Benz Stadium de la ciudad de Atlanta, determinó el desenlace y los ordenamientos finales del Grupo K, permitiéndole al conjunto de los Leopardos posicionarse en el cuadro de postemporada como uno de los mejores terceros del certamen internacional.

La paridad de condiciones matemáticas con la que ambas escuadras arribaron a la jornada de cierre eliminó las especulaciones tácticas, obligando a los cuerpos técnicos a plantear esquemas ofensivos desde el pitazo inicial para evitar la eliminación directa en la fase regular. El elenco uzbeko logró usufructuar las desatenciones iniciales del bloque defensivo congoleño para ponerse en vanguardia, pero la respuesta física y la contundencia en los metros finales por parte de las variantes de ataque africanas terminaron por desequilibrar las acciones durante el último cuarto de hora del partido.

Los goles en las jugadas clave del segundo tiempo, las intervenciones ofensivas de Yoanne Wissa y las repercusiones de la eliminación asiática se describen a continuación.

Reacción en la pelota parada y efectividad en los minutos de cierre del complemento

El inicio de las acciones exhibió la agresividad colectiva del cuadro uzbeko, que logró romper la paridad inicial valiéndose de la jerarquía de su principal referencia ofensiva. El atacante Eldor Shomurodov capitalizó una habilitación profunda para batir la valla rival y decretar el 1 a 0 transitorio que encendía las alarmas en el banco del conjunto conducido por Sébastien Desabre.

Lejos de replegar sus líneas, la República Democrática del Congo adelantó sus bloques y encontró la vía del empate antes de la finalización de la primera etapa:

  • La igualdad llegó mediante la sanción de una pena máxima en favor del conjunto africano, la cual fue ejecutada con precisión por el delantero Yoanne Wissa para establecer el 1 a 1 en el marcador general.
  • El quiebre definitivo del partido se produjo en el minuto 78 de la etapa complementaria, cuando el ingresado Fiston Mayele culminó una transición veloz por las bandas para decretar la ventaja por 2 a 1 en favor de los Leopardos.

Consolidación de los mejores terceros del certamen y la eliminación del seleccionado uzbeko

En los minutos de adición decretados por el cuerpo arbitral, con el equipo uzbeko completamente volcado al ataque en busca del tanto que forzara una paridad milagrosa, la República Democrática del Congo aprovechó los espacios en la retaguardia asiática. Nuevamente Yoanne Wissa emergió en el área de castigo para firmar el 3 a 1 definitivo, cerrando su cuenta personal y desatando las celebraciones de la delegación africana en territorio estadounidense.

La culminación del cuadrangular determinó el cierre de la participación mundialista para Uzbekistán, cuya propuesta de juego vertical no bastó para contrarrestar la solidez física de sus rivales directos en el Grupo K. Por su parte, la delegación de la República Democrática del Congo aguarda la confirmación oficial del centro de cómputos de la FIFA para conocer las sedes y los emparejamientos logísticos de la próxima ronda de 32 selecciones, habiendo completado una de las páginas más significativas de su trayectoria deportiva en torneos de rango ecuménico.

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