La investigación por el fallecimiento de Verónica Shadya Altamirano, la joven de 29 años encontrada sin vida el pasado sábado en la ciudad de Pinto, ha tomado un giro determinante tras conocerse que semanas antes había denunciado a su expareja por violencia de género y por la difusión no consentida de material íntimo.
De acuerdo con los registros judiciales, Altamirano —quien se desempeñaba como abogada y profesora de danzas— se presentó ante la Comisaría 17 el 1 de marzo. En su declaración, detalló haber sufrido violencia física, psicológica y sexual durante una relación que decidió terminar a fines de febrero por considerarla «insostenible». Además, la joven denunció que el acusado habría filtrado videos privados en grupos de WhatsApp, acompañados de constantes amenazas.
Pese a que la víctima había solicitado medidas de protección ante la Justicia, su cuerpo fue hallado por su propio padre en un terreno baldío frente a su vivienda. Actualmente, las autoridades buscan esclarecer si el contexto de hostigamiento y maltrato denunciado tiene una vinculación directa con el trágico desenlace de la joven profesional.
La causa continúa bajo una rigurosa investigación para reconstruir sus últimos días, mientras la comunidad de Pinto permanece conmocionada por el hecho y exige celeridad en el proceso judicial.
