La producción láctea consolidó su mayor nivel de la década, pero el incremento de costos operativos condiciona la rentabilidad de los tambos

La producción láctea consolidó su mayor nivel de la década, pero el incremento de costos operativos condiciona la rentabilidad de los tambos

El complejo lechero de la República Argentina experimenta una marcada expansión en sus volúmenes de actividad, registrando durante el primer cuatrimestre los índices de procesamiento de materia prima más elevados de los últimos diez años. De acuerdo con los balances sectoriales, el crecimiento de los saldos productivos se combinó con una fuerte aceleración de las exportaciones, alcanzando divisas y tonelajes de despacho comparables a los máximos históricos obtenidos en el año 2014, lo que genera un escenario de dinamismo para las cuencas tradicionales y las economías regionales del norte del país.

No obstante, los representantes de las entidades rurales y los productores tamberos encendieron señales de alerta debido a que el incremento de los niveles físicos de producción no se traduce de manera directa en una mejora de los márgenes de ganancia neta. El proceso inflacionario y el reajuste de las tarifas de los servicios públicos impactan sobre los costos fijos de las unidades productivas, erosionando la rentabilidad de los establecimientos en un contexto global caracterizado por la concentración de la actividad en unidades de mayor escala y tecnificación.

Los factores de tracción del mercado internacional, el impacto de los insumos logísticos en las cuencas no tradicionales y las particularidades de la producción en el NOA se describen a continuación:

Expansión exportadora y el impacto indirecto en los mercados regionales

El salto cuantitativo en las ventas externas de leche en polvo, quesos duros y derivados lácteos generó un reordenamiento del circuito comercial interno. Según explican los analistas del sector, la canalización de la producción de las grandes cuencas de la región pampeana hacia los destinos internacionales reduce de forma automática la sobreoferta de mercadería en los centros urbanos del interior, atenuando la presión bajista sobre los precios pagados al productor en las zonas periféricas.

Esta dinámica de descongestión de los mercados tradicionales abre ventanas de comercialización competitivas para los oferentes de cuencas alternativas. La menor disponibilidad de productos masivos de las grandes marcas lácteas en las góndolas regionales incentiva el abastecimiento local, permitiendo que las industrias de mediana escala y las cooperativas lácteas de proximidad geográfica logren colocar sus manufacturas bajo mejores condiciones de negociación y plazos de pago.

Presión de los costos de alimentación y combustibles sobre la estructura del tambo

El principal desafío estructural que restringe el beneficio económico de los productores se localiza en la evolución de los insumos dolarizados y las tarifas energéticas. Las gerencias operativas de los establecimientos agropecuarios reportan que el encarecimiento sostenido del gasoil —insumo crítico para el funcionamiento de los tractores, grupos electrógenos de ordeñe y camiones de recolección— junto con las subas en las tarifas eléctricas de los sistemas de frío, configuran una carga difícil de absorber por el precio de la leche en tranquera.

La matriz de costos ganaderos se ve afectada de manera específica por las siguientes variables:

  • Alimentación animal: El incremento en las cotizaciones de los granos para la confección de alimentos balanceados y el alza en los costos de implantación de pasturas y verdeos elevan el costo por litro producido.
  • Logística de fletes: En las regiones del norte argentino, las grandes distancias hacia los centros de consumo masivo o las plantas de secado multiplican el impacto de las subas de combustibles sobre el valor del flete por kilómetro.
  • Concentración industrial: La tendencia a la reducción en el número de tambos pequeños y el crecimiento de megatambos estabulados presiona a los productores de baja escala a integrarse en cooperativas para sostener la competitividad.

Desafíos e infraestructura para la consolidación de la cuenca caprina santiagueña

La coyuntura de auge productivo nacional proyecta efectos particulares sobre la estructura agropecuaria de Santiago del Estero, un territorio donde la lechería posee una fuerte impronta social a través del desarrollo de la cuenca caprina. La provincia consolida uno de los núcleos de producción de leche de cabra más significativos del país, constituyendo el sustento de una densa red de pequeños minifundistas, agricultores familiares y organizaciones cooperativas dedicadas a la elaboración de quesos artesanales y especialidades de alto valor agregado.

Para que los productores santiagueños logren capitalizar de manera efectiva la mayor demanda de derivados lácteos, los especialistas coinciden en la necesidad perentoria de resolver los déficits de infraestructura vial y conectividad eléctrica que afectan a las zonas rurales del interior provincial. El aseguramiento de la cadena de frío en los puntos de acopio comunitario y la mejora en los caminos rurales resultan indispensables para evitar pérdidas de materia prima y garantizar estándares de calidad biológica que permitan el acceso a los canales de distribución formal y de nichos gastronómicos urbanos.

Compartir