La Filial Santiago del Estero de la Cruz Roja Argentina, en un trabajo articulado con la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), dictó una jornada de formación práctica en alfarería ancestral y técnica destinada a los integrantes de la comunidad indígena Tonokoté radicada en el paraje Pozo Mositoj. El taller se llevó a cabo en la posta sanitaria de la localidad, integrándose como una acción central dentro del proyecto socio-comunitario Allichakuna, cuyo significado en lengua quichua remite a la «Tierra que sana».
La propuesta pedagógica de la universidad pública y el organismo humanitario combinó el rescate patrimonial de los pueblos originarios con herramientas técnicas de optimización productiva. Las actividades comenzaron con el diseño y la mampostería de un horno a leña de alta eficiencia energética utilizando ladrillos comunes, para luego dar paso a la recolección, filtrado y moldeado de arcilla natural extraída directamente de la represa del paraje, logrando completar el proceso de cocción de las piezas cerámicas antes de la finalización del encuentro.
Las declaraciones de los representantes comunitarios, el rol del equipo científico de la alta casa de estudios y los objetivos de autosuficiencia económica planteados para la región se describen a continuación.
El reconocimiento de las autoridades étnicas y la transferencia de tecnologías de cocción
La máxima autoridad (Kamachaj) de la Comunidad de Pozo Mositoj, Sonia Ponce, exteriorizó el agradecimiento de las familias del sector ante la llegada de esta propuesta de formación, remarcando el valor simbólico de reencontrarse con un oficio que forma parte de la memoria histórica del pueblo Tonokoté. La referente comunitaria ponderó la sencillez logística del diseño del horno propuesto por los técnicos, destacando que la posibilidad de construir infraestructura productiva con materiales accesibles abre un nuevo horizonte para la manufactura autónoma de vasijas, utensilios y objetos ornamentales.
El éxito del proceso de horneado final demostró la viabilidad técnica de la arcilla autóctona, reduciendo los costos de producción y validando las propiedades físicas del suelo de la zona para emprendimientos artesanales. De esta manera, el conocimiento transmitido por los capacitadores universitarios dota a los habitantes de una herramienta fáctica para el autoabastecimiento y la generación de excedentes comerciales que puedan insertarse en los circuitos turísticos y ferias artesanales de la provincia.
Articulación universitaria y el impacto social del proyecto Allichakuna
Por su parte, el presidente de la Filial Santiago del Estero de la Cruz Roja Argentina, doctor Alejandro Scarano, elogió la apertura y el compromiso social de las autoridades de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías de la UNSE, personalizando el reconocimiento en la figura de su decano, el ingeniero Héctor Paz. El directivo humanitario agradeció de forma especial la dedicación horaria y la solvencia del equipo docente coordinado en el territorio por el licenciado Carlos Cattaneo, cuyos profesionales adaptaron los contenidos académicos al contexto rural de la comunidad del departamento Capital.
La implementación del proyecto integral Allichakuna en el interior de Santiago del Estero busca consolidar un modelo de desarrollo que ensamble la revalorización cultural con mejoras tangibles en la calidad de vida y la salud comunitaria. Con estas capacitaciones, las instituciones involucradas apuntan a fortalecer los esquemas de organización interna de las comunidades aborígenes, impulsando capacidades técnicas que fomenten la autosuficiencia alimentaria, el arraigo territorial y el orgullo por las raíces históricas en el ámbito rural santiagueño.
