La magnitud de la catástrofe provocada por los terremotos del pasado 24 de junio en Venezuela quedó reflejada en el último y dramático balance oficial, que ubica en 4.734 el número de víctimas fatales confirmadas. A esta preocupante cifra se suma un registro aún más alarmante: la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela mantiene una búsqueda activa de 29.872 personas cuyo paradero sigue siendo una incógnita, convirtiendo a este evento en uno de los desastres naturales más trágicos de la historia reciente de la región.
El reporte estadístico, presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, también revela que 20.903 ciudadanos perdieron por completo sus hogares debido a los derrumbes. En contrapartida al desolador panorama de pérdidas humanas y materiales, los operativos de asistencia estatal lograron dar cobertura de emergencia a más de 128.000 familias y atención médica a 33.000 personas afectadas de forma directa en las zonas de desastre.
Para hacer frente a este escenario de devastación, la asistencia internacional comenzó a movilizar recursos de gran envergadura. España ya brindó atención a más de 1.800 pacientes a través de un hospital de campaña en Caracas, mientras que Corea del Sur comprometió una partida de 3,5 millones de dólares para la reconstrucción y Suiza aportará fondos y asesoramiento técnico en ingeniería antisísmica. Los especialistas de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) advirtieron que la tensión en la zona continúa manifestándose mediante 1.254 réplicas registradas hasta el momento, la mayoría menores a los 4 grados de magnitud.
