La interna dentro de La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo de alta tensión con la intervención directa de Javier Milei en la «guerra digital» que mantienen la diputada Lilia Lemoine y el influencer Daniel Parisini, conocido como el «Gordo Dan». El Presidente decidió amplificar el conflicto al compartir en su cuenta de X un mensaje de la legisladora, un gesto interpretado como un respaldo explícito a su postura y un límite al poder de la militancia digital en el armado oficialista.
Lemoine lanzó una dura crítica contra el peso de las redes sociales en la política interna, asegurando que la realidad no puede torcerse «a fuerza de bots, callcenters ni comunicadores ensobrados». En su descargo, la diputada acusó directamente al referente de la comunicación libertaria de haber apoyado en el pasado a figuras hoy distanciadas del núcleo duro de la Casa Rosada, como la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Marcela Pagano. “En la vida real, vos dejabas caer al gobierno”, sentenció Lemoine en su publicación.
El conflicto deja en evidencia las fisuras estructurales que atraviesan al oficialismo desde el desembarco en el poder. Las diferencias en torno a la lealtad y los vínculos con los sectores desplazados del Gobierno han transformado la batalla comunicacional en una disputa de poder real, donde el propio mandatario ha decidido intervenir para marcar el rumbo.
La jugada presidencial no solo profundiza las diferencias entre los distintos sectores que integran la coalición gobernante, sino que también pone en tela de juicio la influencia de los referentes digitales en la toma de decisiones políticas. Con este movimiento, Milei parece haber elegido un lado en una contienda que ya no se limita a los likes y shares, sino que define quiénes mantienen la confianza absoluta del Ejecutivo.
