Miles de jóvenes y manifestantes tomaron las calles de Tirana y otras ciudades de Albania para exigir la renuncia del primer ministro Edi Rama, en la quinta jornada consecutiva de protestas marcadas por choques con las fuerzas de seguridad y un fuerte reclamo contra la corrupción, las elevadas tasas de desempleo juvenil y las deficiencias del sistema educativo.
Las movilizaciones cobraron mayor fuerza al fusionarse con las protestas del movimiento ambientalista «Flamingo», el cual rechaza un millonario emprendimiento turístico de lujo en la costa adriática liderado por Jared Kushner —yerno del presidente estadounidense Donald Trump—, denunciado por irregularidades en la cesión de terrenos e impacto ecológico. Pese a que la represión policial ha dejado un saldo de decenas de heridos y más de un centenar de detenidos, el jefe de gobierno ha rechazado dimitir y atribuye las revueltas a una desestabilización promovida por la oposición.
