La industria manufacturera argentina atraviesa un escenario crítico, registrando en el primer bimestre de 2026 su menor nivel de utilización de capacidad instalada desde la salida de la convertibilidad. Según el último informe del INDEC, el sector operó en promedio al 54,1% de su potencial máximo, una cifra que solo encuentra un piso inferior en el inicio de 2002, cuando la utilización fue del 49,6%.
En el desglose mensual de febrero, la actividad funcionó al 54,6%, lo que representa una caída de cuatro puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior. Los sectores más afectados por la parálisis productiva fueron:
- Metalmecánica: Registró el nivel más bajo con un 33,9% (frente al 44% de 2025), traccionado por la fuerte caída en la fabricación de maquinaria agrícola y electrodomésticos.
- Industria Automotriz: Operó apenas al 38,9%, sufriendo un derrumbe de casi 16 puntos porcentuales en la comparación interanual.
- Productos Textiles y de Caucho y Plástico: Ambos sectores se ubicaron en el rango del 38% al 39%, muy por debajo del promedio general.
Por el contrario, los bloques que mostraron una mayor dinámica fueron la refinación de petróleo (88,9%), papel y cartón (65,9%) y la industria química (64,4%).
Factores de la crisis: demanda interna y apertura comercial
De acuerdo con la Encuesta de Tendencia de Negocios del organismo oficial, el 51,9% de los industriales identifica a la insuficiencia de la demanda interna como el principal obstáculo para la producción. No obstante, ha crecido significativamente la preocupación por la competencia de productos importados, factor que ya es señalado por el 11,8% de los empresarios como la limitante más urgente frente al trimestre anterior.
Este panorama de baja utilización de plantas se da en un contexto donde, a pesar de un ligero repunte del 3,3% en la producción durante febrero, el empleo en el sector fabril anotó una caída del 0,3%, reflejando la cautela de las empresas ante la incertidumbre del mercado.
