La cantante estadounidense Katy Perry se encuentra en el centro de una controversia pública luego de que la actriz australiana Ruby Rose la acusara de abuso sexual a través de sus redes sociales. Según el relato de Rose, conocida por su trabajo en series como Orange Is the New Black, el incidente habría ocurrido hace casi veinte años en un club nocturno de la ciudad de Melbourne.
En un video compartido en TikTok, la actriz detalló un episodio en el que, mientras ella se encontraba junto a una amiga, la cantante habría realizado actos de naturaleza sexual sin su consentimiento. Rose afirmó que la situación le provocó traumas persistentes y aseguró contar con pruebas fotográficas, además de señalar que el hecho fue presenciado por varias personas en el lugar.
Pese a la gravedad del testimonio público, Rose no ha formalizado hasta el momento una denuncia ante la Justicia. Por su parte, el equipo legal y de representación de la intérprete de “Firework” negó rotundamente los hechos a través de un comunicado oficial, calificando las declaraciones como «mentiras peligrosas e imprudentes» destinadas a perjudicar la imagen de la artista.
El entorno de Perry subrayó que las acusaciones son categóricamente falsas y cuestionó la credibilidad de la denunciante, haciendo alusión a supuestos antecedentes de Rose en la realización de afirmaciones públicas contra distintas figuras del espectáculo. Mientras tanto, la cantante ha optado por no realizar declaraciones personales de forma directa, dejando la respuesta en manos de sus portavoces legales.
