La reina Letizia Ortiz continúa siendo el foco de la prensa internacional debido a sus ausencias en eventos sociales clave de su esposo, el rey Felipe VI. Tras no acompañar al monarca a una reciente boda de su círculo cercano, expertos en realeza han revelado la existencia de un supuesto acuerdo privado entre la pareja para manejar este tipo de situaciones y evitar polémicas mediáticas.
Según especialistas, el distanciamiento en actos no protocolares no respondería a una crisis matrimonial, sino a una decisión estratégica tomada tras una experiencia negativa en 2012. Durante la boda de Álvaro Fuster, amigo íntimo del rey, la presencia de Letizia acaparó de tal manera la atención de los medios que terminó eclipsando por completo a los novios. El análisis de su vestimenta y sus movimientos se convirtió en el único tema de conversación, desplazando el protagonismo de los anfitriones.
A partir de ese episodio, los reyes habrían pactado que Letizia solo asista a celebraciones de su entorno más íntimo. El objetivo de este «pacto de ausencia» es proteger la privacidad de los eventos sociales de Felipe VI y garantizar que los verdaderos protagonistas de las bodas o festejos no se vean superados por la presión mediática que genera la figura de la reina.
A pesar de las constantes especulaciones sobre infidelidades o separaciones que circulan en los medios especializados, este acuerdo buscaría normalizar que cada uno mantenga espacios de socialización independientes. De esta manera, el Palacio busca reducir el impacto negativo de las filtraciones y asegurar que el foco se mantenga estrictamente en el carácter de los eventos a los que asiste el monarca en su ámbito privado.
