El Mercedes-Benz Stadium de la ciudad de Atlanta será el escenario de un nuevo y trascendental capítulo en la historia del fútbol internacional este miércoles 15 de julio, cuando las selecciones de Argentina e Inglaterra se enfrenten a partir de las 16:00 (hora argentina) en el marco de las semifinales del Mundial 2026. El encuentro, que otorgará un pasaje directo a la gran definición por el título en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, marcará la sexta oportunidad en que ambas escuadras midan sus fuerzas dentro de una cita mundialista.
La rivalidad futbolística entre la Albiceleste y el combinado de los Tres Leones trasciende lo estrictamente deportivo debido a la densa carga simbólica y el trasfondo histórico que une a las dos naciones, acentuado de forma definitiva tras el conflicto bélico de las islas Malvinas en 1982. A partir de ese suceso, cada enfrentamiento directo adquirió una magnitud singular para las parcialidades de ambos países, consolidando un ambiente de alta tensión competitiva y máxima expectativa en la antesala de cada partido.
El repaso por los antecedentes en la Copa del Mundo expone una paridad absoluta en las instancias decisivas, con pasajes épicos que quedaron grabados en la memoria colectiva del deporte global. El primer cruce tuvo lugar en la fase de grupos de Chile 1962 con triunfo inglés por 3 a 1, marcador que se repitió a favor de los europeos por 1 a 0 en los polémicos cuartos de final de Inglaterra 1966, partido recordado por la expulsión del capitán argentino Antonio Rattín en Wembley.
No obstante, el choque más emblemático de la saga se produjo en los cuartos de final de México 1986, donde la genialidad de Diego Armando Maradona selló el 2 a 1 para la Argentina mediante las históricas ejecuciones de la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo». Doce años más tarde, en los octavos de final de Francia 1998, el conjunto dirigido por Daniel Passarella avanzó en la tanda de penales tras igualar 2 a 2 en tiempo reglamentario, un encuentro marcado por el gol táctico de Javier Zanetti y la expulsión de David Beckham. El último antecedente se registró en la primera fase de Corea-Japón 2002, cuando el propio Beckham le dio el triunfo a Inglaterra por 1 a 0 desde los doce pasos.
El cruce de este miércoles en Atlanta definirá a uno de los finalistas de la actual Copa del Mundo. El seleccionado que logre imponerse en esta llave de semifinales deberá dirimir el campeonato absoluto frente al ganador del otro cruce de la llave, protagonizado por los combinados de España y Francia, completando así un cuadro de definición de altísimo nivel continental y mundial.
