La morosidad en los créditos bancarios alcanzó en Argentina su nivel más alto en más de dos décadas y ya afecta a millones de personas, según confirmó el último informe emitido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). El reporte oficial refleja un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares argentinos, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los costos fijos y las dificultades económicas generales.
De acuerdo con los datos suministrados por la entidad monetaria, la mora en los préstamos destinados a las familias trepó al 11,5% en marzo, consolidando el porcentaje más elevado desde 2004 y ubicándose muy por encima del 2,5% registrado en octubre de 2024.
Situación por segmentos de consumo y tasas de interés
El análisis desagregado por tipo de financiamiento muestra que las líneas de crédito destinadas al consumo directo son las que presentan los mayores índices de irregularidad:
- Préstamos personales: Se posicionan como el segmento más complicado del sistema, con un índice de morosidad que alcanzó el 14,2%.
- Tarjetas de crédito: Las obligaciones vinculadas a los plásticos registraron un nivel de irregularidad del 11,7%.
- Prendarios e hipotecarios: Los créditos prendarios se ubicaron más atrás con un 6,9% de mora, mientras que los préstamos hipotecarios mantuvieron un nivel del 1,4%, aunque ambas variantes evidenciaron un empeoramiento respecto de los meses anteriores.
- Costo del financiamiento: En paralelo, el BCRA indicó que las tasas de interés aplicadas en el mercado continúan elevadas, especialmente en el sector de préstamos personales, donde el promedio nominal anual ronda el 67%.
Impacto en el sector corporativo y sectores más afectados
La problemática financiera no se limita a los hogares, sino que también genera consecuencias sobre las estructuras empresariales. Según el reporte oficial, la mora corporativa escaló al 3,1% en marzo, una cifra que contrasta con el 0,7% que se reportaba a fines de 2024. Los sectores económicos más afectados por esta tendencia son la construcción, con un nivel de irregularidad del 5,9%, y el comercio, que registró un 4,6%.
Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que el incremento generalizado de la morosidad responde principalmente a factores de índole macroeconómica y no a decisiones de carácter individual de los deudores. Asimismo, el informe técnico remarcó que los jóvenes constituyen el grupo social más golpeado por la coyuntura, detallando que el 40% de los menores de 25 años que tomaron asistencia financiera presenta dificultades severas para cumplir con sus compromisos de pago.
