El cortejo fúnebre que trasladaba los restos de la histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Lidia Stella Mercedes Miy Uranga —conocida popularmente como Taty Almeida—, realizó una detención programada frente al edificio residencial de la expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, ubicado en la calle San José 1111 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El fallecimiento de la activista de derechos humanos a los 95 años motivó la movilización de agrupaciones políticas, movimientos sociales y ciudadanos que acompañaron el traslado de sus restos en el marco de las honras fúnebres.
La exmandataria nacional asomó al balcón de su unidad habitacional para expresar su respeto y despedir a la dirigente, en un perímetro urbano donde se concentraron columnas de militantes para participar del último adiós a una de las figuras centrales de la reconstrucción democrática del país.
Los episodios de la jornada, las expresiones de los familiares y las declaraciones institucionales de la dirigencia se describen a continuación:
Mensaje de la familia de la activista y referencias a la memoria histórica
Durante la pausa del cortejo frente a la estructura edilicia de San José 1111, la hija de la referente fallecida, Fabiana Almeida, utilizó un dispositivo de amplificación móvil (megáfono) para dirigir unas palabras de reconocimiento hacia la exjefa de Estado y coordinar los cánticos de la concurrencia. La familiar manifestó un agradecimiento explícito por el acompañamiento político e institucional recibido durante los últimos años y realizó una alusión directa al reencuentro de su madre con su hermano Alejandro Almeida, estudiante y militante cuya detención-desaparición forzada, ejecutada en el año 1975 por la organización paraestatal Triple A, determinó el ingreso de Taty Almeida a los colectivos de familiares que reclamaban por la aparición con vida de los detenidos durante la violencia política de la década de 1970.
Manifestaciones de pesar en plataformas digitales y reconocimiento institucional
Con anterioridad al paso de la cureña fúnebre por el barrio porteño de Constitución, Cristina Fernández de Kirchner había formalizado sus condolencias mediante la publicación de una declaración en sus canales digitales oficiales. La exvicepresidenta de la Nación acompañó una pieza fotográfica de la referente social con una dedicatoria que resaltaba su condición de «luchadora incansable» y su rol en la jerarquización de los valores de memoria, verdad y justicia como políticas públicas estables del Estado argentino. El pronunciamiento se sumó a las declaraciones de duelo emitidas por diversos organismos de derechos humanos de la región, universidades nacionales y bloques parlamentarios del Congreso de la Nación.
La trayectoria de Taty Almeida es reconocida a nivel internacional por haber reconvertido el duelo familiar en una plataforma de activismo civil y pedagógico. Su labor se centró en la transmisión de los sucesos de la última dictadura militar a las nuevas generaciones mediante conferencias en establecimientos educativos, la preservación de archivos documentales y la exigencia continua del avance de los juicios por delitos de lesa humanidad ante los tribunales federales, consolidando un legado de coherencia institucional que fue ratificado por los asistentes a la movilización comunitaria de este martes.
