Relaciones cada vez más oscuras

Relaciones cada vez más oscuras

Los hijos del fiscal que fueron agentes de la AFI durante el macrismo tienen relaciones con uno de los hijos de Ximena Tezanos Pinto. 

Tras la detención de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte, y las revelaciones halladas en el celular de esta última (ver nota aparte), la Justicia avanza en diversas líneas de investigación. Una involucra a la mujer que vive justo arriba del departamento de la vicepresidenta, Ximena de Tezanos Pinto, “la vecina de Cristina”. De la cuenta de Facebook de uno de sus hijos, Alfredo Kenny, se individualizaron dos perfiles que pertenecen a los hijos del fiscal Carlos Stornelli: Mateo Stornelli y Julián Stornelli.

La Justicia viene investigando la relación de los autores del atentado y su banda con grupos radicalizados como Revolución Federal, responsables de violentos escraches y marchas en las que se montaban, por ejemplo, guillotinas a modo de amenaza. Esos mismos jóvenes –a cuyas marchas asisitió Uliarte, tal como quedó registrado en sus mismos posteos– tienden a la vez una particular relación: días antes del atentado estuvieron en la casa de Tezanos Pinto, madre de Kenny. También estuvo allí la abogada Gladys Egui, que según confirmó en declaraciones a Radio La Red le alquila una habitación a Tezanos Pintos desde hace “cuatro o cinco meses”. Justo el mismo tiempo que lleva activo el grupo Revolución Federal. 

Hijos y amigos

Aunque actualmente vive sola (le alquila temporariamente una habitación a diferentes personas, actualmente a la abogada Egui), Ximena Tezanos Pinto tiene cuatro hijos. Uno de ellos es Alfredo Kenny, quien según se puede rastrear en sus redes sociales, mantiene a su vez vínculos con los hijos de Stornelli que revistaron en la AFI macrista. En la foto de portada de Mateo Stornelli, de hecho, se individualiza a Alfredo Kenny, por lo cual es posible deducir que existe entre ambos una relación cercana, al menos, desde el año 2018.

Como informó Página/12, tanto Julián como Mateo habían sido miembros de la Agencia Federal de Inteligencia durante la gestión del gobierno de Mauricio Macri. Julián se desempeñó en el área de la Dirección de Jurídicos. Allí hay registros de su paso por el área durante tres meses, de marzo a julio de 2016. En el Libro de Actas de la AFI 2016-2018, puede leerse una resolución del 29 de julio de 2016, la número 537, en la cual consta que se acepta “la renuncia presentada por el agente PC E 14 Julián M. Stornelli”.

Mateo Stornelli, mientras tanto, trabajaba en la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (Dajudeco), que se ocupa de la pinchadura de teléfonos, y funciona bajo la órbita de la Corte Suprema de Justicia. El dato ya fue revelado por la periodista de Página/12 Irina Hauser en su libro Rebelión en la Corte

Cristina Caamaño denunció en su momento que la AFI recibía, a través un enlace digital punto a punto, interceptaciones telefónicas realizadas por la Dajudeco. En total, se hallaron 105 mil registros de escuchas ilegales hechas durante la gestión del Macri.

La reunión política

Leonardo Sosa y Gastón Guerra son los dos jóvenes de Revolución Federal y Nación de Despojados –un desprendimiento de la primera agrupación– que participaron, días antes del intento de magnicidio, de una “reunión para hablar de política e intercambiar ideas”, en la casa de Tezanos Pinto. Esto sucedió, exactamente, en el piso de arriba del departamento de Cristina Kirchner, el mismo que esta mujer se encarga de “adornar” desde hace años con banderas con consignas contra la vicepresidenta y el kirchnerismo en general. 

El nexo para llevar hasta allí a estos jóvenes fue la abogada que, extrañamente, apareció alquilando una habitación de Tezanos Pinto unos meses atrás. Hay más vínculos extraños: Egui es la asistente legal de estos jóvenes, en dos causas que tienen abiertas, vinculadas a sus violentas formas de “manifestarse”.  

La extraña abogada

Sosa fue uno de los integrantes de una patota que el día del alegato del fiscal Luciani fue a provocar a la esquina de Juncal y Uruguay, con manifestaciones contra la vicepresidenta. Como era previsible, terminaron enfrentados a la militancia que venía haciendo vigilia en esa esquina, en apoyo a CFK. Tras la escaramuza y ser identificado como el agresor que arrojó una botella, Sosa terminó detenido y con una causa abierta por resistencia a la autoridad. Su abogada defensora es Gladys Hegui. 

Guerra también estuvo unas horas arrestado, en su caso tras el escrache organizado a Sergio Massa el día que asumió como ministro. Se lo identificó como el joven que golpeó el vehículo en el que se trasladaba el funcionario, y también como quien atacó a un cronista de C5N que radicó la denuncia, Lautaro Maislín. Su abogada defensora es, también, Gladys Hegui.

Una serie de coincidencias demasiado extrañas, en un caso demasiado grave.

Fuente: Pagina 12

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