La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, no formará parte del tradicional Tedeum con motivo del 25 de Mayo que se llevará a cabo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. La titular del Senado quedó excluida de la nómina oficial de asistentes remitida por la Secretaría General de la Presidencia, un hecho que profundiza el distanciamiento político existente con la Casa Rosada y con el entorno directo del jefe de Estado.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la presidencia de la Cámara Alta, el área de Ceremonial —bajo la órbita de la oficina conducida por Karina Milei— no emitió invitación alguna para que la funcionaria integrara la comitiva gubernamental que custodiará al presidente Javier Milei en la ceremonia patria. Desde el ámbito del Senado ratificaron formalmente la situación, exponiendo un nuevo capítulo de la disputa interna que afecta a la coalición oficialista.
Antecedentes y distanciamiento en la cúpula del Poder Ejecutivo
Las discrepancias políticas entre Villarruel y el núcleo de mayor confianza del primer mandatario registran antecedentes previos a la asunción de la fórmula presidencial de La Libertad Avanza, manifestándose con mayor notoriedad a lo largo del período actual de gestión, al punto de señalarse una interrupción total en el diálogo institucional entre ambos magistrados.
La relación entre los integrantes del binomio presidencial presenta los siguientes puntos de fricción históricos:
- Desplantes protocolares: Durante la celebración del Tedeum del año anterior, el presidente Milei omitió saludar de manera pública a su vicepresidenta y al jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Jorge Macri, al momento de ingresar al templo religioso.
- Posicionamiento en redes: En aquella oportunidad, la titular del Senado difundió registros fotográficos donde se la observaba apartada de la figura presidencial, interactuando principalmente con miembros de las fuerzas de seguridad y ciudadanos apostados en las inmediaciones.
- Declaraciones públicas: Ante los requerimientos de sectores partidarios que le exigían un alineamiento irrestricto hacia la conducción del mandatario, Villarruel aseveró públicamente no actuar con deslealtad y manifestar sus críticas de forma directa.
Construcción de una agenda propia y alejamiento de los actos oficiales
Como derivación del debilitamiento de los canales de comunicación interna, la vicepresidenta fue perdiendo injerencia en las determinaciones de la administración central, orientando sus esfuerzos hacia la consolidación de un espacio político de base propia orientado hacia el horizonte electoral del año 2027.
En este escenario de distanciamiento, Villarruel optó recientemente por ausentarse de un acto de homenaje al papa Francisco desarrollado en la Basílica de Luján, una determinación que le permitió evitar una exposición pública compartida con el jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, funcionario que afronta un proceso de investigación en el fuero judicial por presunto enriquecimiento ilícito.
